El retablo de la iglesia de Riglos luce de nuevo en todo su esplendor

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La Diputación Provincial de Huesca, dentro de su programa de conservación y rehabilitación del patrimonio histórico artístico de los municipios, ha financiado la restauración del retablo mayor de la iglesia parroquial de Riglos. El presupuesto total de las actuaciones ha ascendido a casi 30 millones de euros.

Este programa, que cuenta con la financiación de fondos europeos FEDER, va a invertir en bienes patrimoniales de la provincia de Huesca algo más de 4.600.000 ? entre los años 2000 y 2006.

La empresa TESERA S.L. CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN, dirigida por José Coarasa, ha realizado estos trabajos y ha contado con la colaboración de la empresa ZARANDIA SIETE para las obras de desmontaje, traslado, consolidación estructural, tallado y realización de piezas en madera y posterior montaje y aplomo del retablo.

Según señalan fuentes del departamento de Cultura de la Institución provincial, el retablo se encontraba en muy mal estado de conservación, siendo lo más preocupante su escasa estabilidad debida, sobre todo, a la pudrición de la madera y a un intenso ataque de insectos xilófagos, más acusado en sus partes inferiores. También era significativo el oscurecimiento de todo el conjunto a causa de la oxidación de los barnices, al humo de las velas y a la sulfuración del pan de plata. Esta pieza presentaba además un acusado desgaste tanto de zonas plateadas como policromadas producido, seguramente, por una limpieza anterior.

Antes del inicio de la restauración se procedió a la documentación de los daños. Después de desmontar y trasladar al taller todas sus piezas, se realizó la desinsectación y consolidación de la madera y se reforzó toda la estructura. El jefe de Cultura, José Miguel Pesqué asegura que se hicieron todas las intervenciones normales de restauración como son: la fijación y sentado de la capa de preparación, la limpieza de todo el retablo, la reintegración volumétrica y cromática de las partes perdidas y la protección final del conjunto.

El retablo mayor de Riglos data de principios del siglo XVIII y es de madera tallada, dorada, plateada y policromada, con abundantes motivos florales y angelotes. Consta de sotobanco, con su frontal original; predela, con las escenas de la Visitación y la Anunciación a ambos lados del sagrario de estilo ?Romanista? del siglo XVII; y cuerpo de tres calles enmarcadas por columnas o estípites. En su calle central se encuentra, bajo hornacina, la talla románica de Nuestra Señora del Mallo (Restaurada por la DGA a finales de los años noventa) y en las calles laterales las imágenes de San José y de la Virgen portando al Niño, sobre pedestales ante tableros con incisiones. En el ático se encuentra la talla de San Miguel Arcángel también bajo hornacina y rematando un gran escudo.

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