Madredeus, penúltima cita de Pirineos Sur

2005072828 madredeus.jpg

El embeleso que provoca Madredeus transportará este viernes al público de Pirineos Sur hasta Lisboa, ciudad homenajeada en su último disco, Faluas do Tejo -título que evoca las antiguas embarcaciones que navegaban por el Tajo-, que se ha considerado el más luminoso de la banda portuguesa. El arte de Madredeus es una exquisita muestra de ese sentimiento de añoranza, nostalgia y desesperanza, conocido como saudade. También mañana actuará Cool Hipnoise, cuyo estilo es una mezcla de funky, rap y sonido electrónico.

Según Pedro Ayres, compositor y alma de Madredeus, la saudade es "un estado en el que una persona se permite experimentar sentimientos contradictorios o cultivar pensamientos poco ortodoxos acerca del amor, la vida y el tiempo?. ?La saudade es la clave y la razón por la que hacemos música?, añade.

En el escenario natural de Lanuza, se escuchará la voz cristalina, pero a la vez llena de matices profundos, de Teresa Salgueiro, modulada en canciones que conducen por nuevos paisajes, creados artesanalmente y a medida para su personalísima voz. Aparte de Faluas do Tejo, otros trabajos recientes del grupo portugués son Movimiento y Un amor infinito.

La noche dedicada a la lusofonía se completará con Cool Hipnoise, grupo que, desde que hiciera su debut en 1994 en la escena del acid-jazz, se convirtió en banda de referencia en este tipo de música. Cultiva el funk-hip hop de origen afro-portugués, combinando la tecnología y su propia instrumentación, acompañándose además de nuevas voces para explorar inquietantes territorios musicales. Cool Hipnoise, moviéndose entre el funky, el rap y el sonido electrónico es, indudablemente, una de las formaciones más creativas de la escena portuguesa de los noventa.

Por su parte, el joven cantante marroquí Hanino sedujo este miércoles a los más de quinientos espectadores que acudieron al que fue el último concierto que se celebra este año en la carpa de Sallent. A pesar de su juventud, o gracias a la incuestionable frescura que ésta le aporta, Hanino demostró ayer en Pirineos Sur que sabe cómo lograr el objetivo de su carrera como cantante: dar a conocer la canción popular marroquí al público europeo.

Hanino, consigue, con una destreza que surge de su espontaneidad, mantener intacto el espíritu de esta música y de sus fundamentos y agregarle, a la vez, ritmos más modernos que la aproximan a los espectadores europeos. Esta sugerente fusión se reflejó en los temas que interpretó ayer en Sallent. Hanino cantó al amor, a los celos, a la emigración, etc. canciones casi todas ellas de su último álbum Wach Eddak.

Ni voluntad, ni carisma le faltan a este artista precoz ?comenzó a cantar a los 10 años- de quien algunos han dicho que puede ser un nuevo Cheb Mami. Hanino reside en Francia desde los 11 años, cuando llegó a este país como emigrante con su padre. Antes de lanzarse a la canción de manera profesional, actuó en fiestas y bodas con su grupo Oxygène. Es en 1996 cuando comienza su carrera en solitario y un año más tarde graba su primer álbum acompañado por los hermanos Bouchenak; en esta época saborea su primer éxito: Al Bardia.

Comentarios