Carlinhos Brown y Bebo Valdés, la guinda de Pirineos Sur

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Carlinhos Brown pondrá el broche de oro a la XIV edición del Festival Internacional de las Culturas. El brasileño repite, una vez más; aunque no por eso deja de atraer un numerosísimo público que ha hecho que se colgara hace varios días el cartel de completo en la venta de entradas para su concierto del sábado. Actuará junto con Bebo Valdés, con quien presentará temas de su último disco El milagro de Candeal. Pirineos Sur ha hecho un llamamiento para que sólo se desplacen hasta Lanuza las personas que tengan entrada.

El álbum El milagro de Candeal constituye un recorrido de excepción por la música brasileña, desde lo más primitivo a lo más actual, desde lo ancestral a lo sofisticado, desde lo más íntimo y emocionado a lo más festivo y bailable. Se trata de un disco de enorme riqueza musical en el que Carlinhos Brown, Bebo Valdés, el gran pianista cubano de 85 años, exilado en Estocolmo desde hace 40, viaja hasta Salvador de Bahía (Brasil), donde las músicas y las religiones de África se han conservado de la forma más pura y los músicos de Candeal son los protagonistas.

Este trabajo nace de la película del mismo nombre, dirigida por Fernando Trueba, que narra la historia del viaje de Bebo Valdés a Salvador de Bahía (Brasil) para reencontrarse con sus orígenes africanos; pero allí descubre Candeal y el trabajo desarrollado por Carlinhos Brown. En Candeal no hay armas ni drogas. Hay, eso sí, un conservatorio de música, un centro de salud, un estudio donde vienen a grabar artistas de todos los continentes, atraídos por los tambores de Candeal..

El enorme poder de convocatoria de Carlinhos Brown ha hecho que se hayan agotado completamente las entradas. El concierto será a partir de las 22 horas en el Auditorio Natural de Lanuza La organización del Festival aconseja a quien no disponga de una se abstenga de acudir al recinto, puesto que no se pondrán a la venta entradas en taquilla.

Por su parte, este jueves Ismaël Lo desplegó su mágica voz en el Auditorio de Lanuza y conquistó los sentidos de los espectadores ahí congregados. Los sonidos africanos unidos a la cálida y sedosa voz del senegalés, a su maestría a la hora de tocar la armónica y la guitarra y a su entrañable simpatía lograron atrapar los corazones de los espectadores, y hasta los de la lluvia y de los abundantes relámpagos que se conjugaban con los efectos de iluminación del espectáculo.

El músico senegalés no desafió a la tormenta, sencillamente, con la amabilidad que lo caracteriza, la acogió, la recibió y la invitó a sumarse como protagonista y espectadora al delicioso espectáculo que origina su música. Mil doscientas personas tuvieron el privilegio de ser testigos de este irrepetible espectáculo en el que naturaleza y música interactuaron de un modo tan apasionado la primera, y tan dulce la segunda. El artista brilló como una estrella de esas que no había anoche en el cielo del Auditorio, y su brillo fue haciéndose más intenso y más emocionado conforme avanzaba el concierto. El concierto de Ismaël Lo fue precedido por el de la banda zaragozana Couscous Party.

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