San Lorenzo llega con la Basílica restaurada en su totalidad

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Varios años después de comenzar los trabajos, la basílica dedicada al Patrón de Huesca lucirá su fachada sin andamios durante las fiestas de San Lorenzo. Los danzantes podrán recuperar su espacio y su vistosidad, al igual que la ofrenda de flores y frutos al Santo en la tarde del día 15. Cuatro fases diferenciadas de obras fueron necesarias para dejar el templo con el esplendor que ahora se puede contemplar en su interior y también en su exterior.

Hace ya varios meses, el pasado 3 de febrero se celebró una misa de acción de gracias, en la que participaron diversas autoridades, con la que se celebraba la finalización de las obras que duraron casi seis años.

En la última fase de las obras se restauró la fachada principal de la basílica. Una fachada que hubo que reperfilar, de forma que también se recuperó la traza del edificio, que data del siglo XVII. Se limpiaron todos los ladrillos y se recuperó su fábrica. También se acabó en esa fase la torre del templo. Databa del siglo XVIII y estaba inacabada y con importantes deterioros. Así pues, se restauró, se le incorporó el tambor octogonal del tercer cuerpo y se le dotó de chapitel y aguja veleta. Al mismo tiempo, se recuperaron los escudos y se restituyeron dieciséis capiteles en la torre, con un importante trabajo de los canteros. También se restauraron las tres estatuas de la fachada, de San Lorenzo, San Orencio y Santa Paciencia.

Durante los casi seis últimos años, la basílica estuvo en obras prácticamente de forma continuada. Entre 1999 y 2000, el templo se cerró durante trece meses. En ese tiempo, se restauraron las cubiertas, se atirantaron las dos columnas centrales, que estaban desviadas, y se adecentó por completo el interior, con pintura de todo el templo, pulido del suelo de mármol, mejora de la iluminación, y restauración de las vidrieras. En estos últimos años, también se restauró el retablo central y el de San Bernardo, así como el interior de la sacristía. Posteriormente, se decidió emprender la restauración de la fachada y la torre, por lo que la basílica estuvo más de un año cubierta prácticamente por andamios. En la actualidad, San Lorenzo, la basílica dedicada al patrón oscense, luce en todo su esplendor.

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