Cartas al Director: Pepe Puente, Kilómetro Cero

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Javier GIRONELLA FALCES

Periodista

Teóricamente hoy pone el cuenta kilómetros a cero. Atrás ha dejado millares y millares de metros recorriendo las calles de Huesca, las carreteras de Aragón y las autopistas de España. Si sus labios hablasen, que no lo haran nunca, y su pensamiento se tradujese sobre el papel escrito podría confeccionarse el Espasa de la vida municipal de los últimos cincuenta años en Huesca. Mejor dicho, de la vida, obra y milagros de los Alcaldes que han regido el municipio de Quinto Sertorio, Ha sido los ojos y el volante de los Presidentes de las Corporaciones de Huesca en este ultimo medio siglo a caballo de finales del XX y principios del XXI.

Me refiero a D. José Puente, pero sé que esto no le gusta es mejor llamarle por su nombre: Pepe Puente que ayer, oficialmente, realizaba los últimos servicios como conductor del coche de la Alcaldía, aunque eso no quiere decir que esta misma mañana, Fernando Elboj acuda a sus compromisos oficiales con las más altas instancias de la Comunidad, tras la figura de Pepe. Pero es que ?falta firmar los Papeles? y que llegue el sustituto, me decía ayer a las dos de la tarde en la Plaza de Navarra, mientras esperaba a su actual Alcalde, frente a ese ?mercedes? azul que tantas horas ha discurrido por donde las manos y la precia de Pepe le ha comandado como si fuese un Fernando Alonso, pero en épocas pretéritas, cuando las carreteras no eran como las de ahora, el trafico era más amable y los coches no tenían ni aire acondicionado ni airbag.

Lo lógico seria que ahora desgranase la biografía de Pepe Puente, pero no tengo los datos relacionados uno a uno y podría haber llamado a quien los tiene, pero a Pepe Puente se le conoce por los oscenses solo citando su nombre y por lo tanto a mí lo que me importa y lo que deseo en estas cortas líneas, escritas al hilo de la conversación de hoy, es que un hombre cabal, profesional del volante como la copa de un pino, integro hasta la medula y con las virtudes que adornan a los buenos servidores de la cosa publica, es decir: discreción, silencio y ojos abiertos ha dejado de ser el guardian del primer edil de la ciudad y Pepe los ha conocido de todos los colores y pelaje y con todos se ha llevado bien. Basta solo recordar que hace un par de días aparecia con algunos de ellos en el mismísimo Salón del Justicia.

A partir de hoy y cuando haya firmado los papeles y el sustituto se incorpore, Pepe Puente podrá dedicarse a sus aficiones: los caballos y trasegar con el vino, que el se encarga de embotellar y luego regalar a sus amigos. No le va a quedar tiempo para aburrirse, antes tiene que despedirse de sus amigos los periodistas con quienes sé que tiene un encuentro, aunque me había prometido a mí la exclusiva y más tarde si se anima igual escribe sus memorias, pero si lo hace, que lo dudo, que nadie espere que Pepe revele algo de lo que ha oído, visto o visitado llevando al Alcalde de Huesca. Para eso es una tumba. Tal como corresponde.

Pepe, amigo, no sé si estos sanlorenzos los vas a disfrutar como ciudadano de a pie o aun no habrás firmado. Pero como sea, la ciudad y su Ayuntamiento que es la máxima representación, te deben el recpnocimiento publico por tu entrega.

Un abrazo y hasta siempre.

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