Cartas al Director: “ Manifiesto Antitaurino por una fiestas no Especistas

PLATAFORMA OSCENSE POR LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES

La sensibilidad y el respeto deberían ser las palabras que fundamentaran el comportamiento humano, pero la violencia y el especismo saltan a la luz cuando tenemos que hablar de salvajadas como las corridas de toros. Las organizaciones convocantes de esta concentración, así como las personas individuales que se han acercado hoy aquí, venimos a protestar contra la barbarie y el salvajismo que suponen los festejos taurinos.

Como suele ser habitual por estos paisajes, y Uesca no podría ser menos, en el momento que llegan las fiestas mayores toda una serie de actos se organizan para diversión humana, pero con el contrapeso del maltrato animal, desde las corridas de toros, vaquillas y becerradas, pasando por las carreras de burros o los ponies de las ferias. Sin duda son las fechas más apropiadas para concentrar nuestros esfuerzos por los derechos de los animales. Recogemos el testigo, que ya viene desde 1998, con la primera manifestación antitaurina celebrada en esta ciudad, para tratar de concienciar con rasmia, a las personas, sobre la necesidad de disfrutar de las fiestas sin tener que pagar el precio ningún ser vivo.

¿Por qué nos oponemos a las corridas de toros?

El toro siempre será un animal indefenso en estos espectáculos-trampa, ya que al final jamás podrá vencer en sa mentira de duelo a la inteligencia, el número y los medios del ser humano. La sangrienta salvajada que supone una corrida de toros tiene una preparación previa orientada a debilitar al animal a través de hierros, banderillas, e incluso drogando y cortando sus cuernos antes de salir a la plaza. Por no mencionar los caballos, que sufren un inútil estrés en el tiempo que pasan en el ruedo.

Debemos luchar contras los tópicos y las demagogias que rodean este acto salvaje: que si el toro nace para morir en la plaza (cómo si educásemos niñxs para que de mayores los utilizáramos como esclavos o los destinásemos a la silla eléctrica(, que si es una tradición y por eso no se puede eliminar, que si es la esencia de la cultura peninsular, que si hay muchas familias que viven de esto, bla, bla, bla. Todo nos suena a excusa.

Las realidades son las que mandan, y a día de hoy, este bochornoso acto proyecta en todo el mundo una imagen negativa de nuestra sociedad. Una imagen llena de violencia, barbarie y atraso. La fiesta de los toros es una lacra que nos ancla en el pasado. Una auténtica vergüenza para quienes tenemos que ser reconocidos en el exterior por topicazos como los toros, algo tan rancio y castizo que viene legitimándose desde la dictadura fascista del general Franco.

Una corrida de toros es uno de los peores espectáculos que podemos presenciar en nuestras supuestas ?civilizadas? sociedades: persiguiendo y torturando un animal hasta hacer de la violencia el centro de todo el espectáculo. ¿Esa es la educación que queremos para nuestrxs hijxs?

Por todo esto afirmamos la inmediata abolición de los diversos espectáculos taurinos (corridas de todos, novilladas, becerradas, toros embolados, de fuego, ensogados, encierros, vaquillas...) ya que suponen un maltrato psicológico y físico para el animal, ¿cómo te sentirías tu si te aislaran a oscuras durante 24 horas, te drogan y apalearan, y de repente te sueltan en un sitio donde todo el mundo grita a plena luz del día?

Más allá de las medidas que se están tomando, a otros niveles y en otros ámbitos, como la declaración de municipios ?defensores de los animales?, la exigencia de que los impuestos que todxs pagamos no alimenten la barbarie o el desarrollo de normas que vayan imposibilitando el acceso de menores de edad a una plaza de toros; hay que hacer un llamamiento ético a las personas para que se conciencien, se trata de una tradición en declive, muchas veces mantenida con mecenas, públicos y privados, o encubierta bajo el jolgorio peñista de unas fiestas patronales, tal y como ocurre en Uesca o en Iruña. Todo esto se agrava con la actitud especista del Ayuntamiento de Uesca, que demuestra, año tras año, un talante absolutamente condescendiente con la violencia y la carnicería taurina, otorgando premios a toreros, invitándoles como pregoneros, potenciando el cáracter taurino de la ciudad, etc.

Pero no nos queremos quedar sólo en los toros. Todos los animales son seres vivos que sufren y padecen, debido a los malos tratos infligidos por los seres humanos en multitud de ámbitos y con variadas justificaciones. Esta concentración sirve también para poner voz a quien no la tiene, por eso... hoy gritamos con contundencia:

NO MÁS VIOLENCIA, LA TORTURA NO ES ARTE NI CULTURA, NO A LAS CORRIDAS DE TOROS NI AL ESPECISMO