CSI-CSIF denuncia la masificación de las cárceles aragonesas

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El sindicato CSI-CSIF denuncia la, a su juicio, ?pasividad del actual Ejecutivo? ante la precaria situación en la que trabajan los empleados de las cárceles españolas y aragonesas. Según CSI-CSIF, 2.500 presos están internados en las prisiones de Aragón, ejemplo de masificación que llega a alcanzar el doble de la capacidad de los centros.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF) denuncia de nuevo la precaria situación en la que trabajan los empleados públicos y la masificación que sufren las prisiones españolas y aragonesas. CSI-CSIF lamenta que, transcurridos ?más de dos años desde la toma de posesión de la actual directora general de Instituciones Penitenciarias, detectamos una línea continuista en la política penitenciaria del nuevo Ejecutivo?.

En la actualidad, según la central sindical de gremio, las prisiones siguen masificadas y el incremento de reclusos es constante, ?haciendo las prisiones españolas más inhumanas e inseguras, casi doblando la ratio interno ? trabajador penitenciario. Con la actual plantilla no se puede asegurar el tratamiento y la reinserción de los internos?. ?Las reformas de la directora Gallizo caerán en saco roto, de no acometerse unas mejoras que atañen al personal penitenciario, con un sustancial incremento de las plantillas y de las retribuciones que reciben?.

Un estudio elaborado por el sindicato de funcionarios eleva a 60.000 el número de reclusos de las cárceles españolas, de los cuales alrededor de 2.500 se hacinan, según CSI-CSIF, en las cárceles aragonesas, Zuera y Daroca. Más de la mitad de estos reclusos se reparten entre Andalucía, Cataluña, Madrid, Castilla y León y la Comunidad Valenciana, por este orden. ?Dada la actual masificación, casi el 200% de la capacidad del sistema penitenciario español, se puede decir que la recesión es total?, denuncia CSI-CSIF.

?Cada día hay más violencia y suicidios dentro de nuestras prisiones, las enfermedades infecto contagiosas campan a sus anchas en nuestros prisiones (sida, hepatitis, tuberculosis etc?) y la ratio Trabajador Penitenciario-Interno cada día es menor?, insiste el sindicato, que defiende la labor de reinserción de las cárceles. ?El trabajador penitenciario está para custodiar, educar y reinsertar al interno, no para poner su vida en peligro cada vez que entra en un módulo: en muchos de ellos imperan las mafias y son escuelas de delincuentes?.