Se busca pueblo para ubicar el cementerio nuclear español

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El gobierno busca pueblo para ubicar el futuro cementerio nuclear español. Quien acepte recibirá unos 12 millones de euros al año y se beneficiará de la creación de 200 puestos de trabajo directos y 150 indirectos.

Monegros y Barbastro aparecieron, junto a otros 13 emplazamiento, en el mapa de áreas estudiadas. Las dos zonas han rechazado estos años la posible ubicación. La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) busca ahora una solución para la gestión de los restos de alta actividad procedentes de las centrales nucleares. El reto consiste ahora en convencer a algún municipio para convertirse en el emplazamiento del cementerio nuclear.

La revista Capital de este mes de agosto recupera un tema que esta sobre la mesa del gobierno desde hace tiempo. Vuelve a informar del mapa de zonas estudiados donde sigue apareciendo Huesca con Barbastro y Monegros. Desde hace años se viene hablando de este tema que en la provincia de Huesca se viene hablando desde el año 2000 cuando se dio a conocer por los ecologistas las15 zonas que se habían estudiado como posible ubicación. Ahora el gobierno necesita tomar una decisión ya que tres mil toneladas se acumulan en las centrales y ha y que darles una salida.

La oscense María Teresa Estevan Bolea, presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear en declaraciones a Capital indica que: ?El riesgo de un almacén nuclear es asumible?. También ha indicado que ?garantiza que cuando se lleve a cabo la instalación, será un almacenamiento seguro?

Los miles de años de vida de los residuos radiactivos y su potencial de contaminación asusta a los alcaldes. ¿Logrará Enresa construir un único almacén de residuos nucleares?

El tiempo apremia como explicaba el diario Cinco Días. Las piscinas de las centrales nucleares que hoy albergan estos residuos no son una solución eterna, ya que alguna, como la de Trillo, ya está saturada. En 2011, además, tienen que volver las toneladas de combustible quemado enviadas a Francia tras el incendio que sufrió la central nuclear de Vandellós I en 1989, siempre que no se renegocie la vuelta de esos desechos con Francia. Enresa estima un coste de unos 60.000 euros por cada día que pase el plazo. Mucho dinero.

El momento de actuar ha llegado, pero la decisión se retrasa, ya que siempre ha existido la posibilidad de dejar los residuos en cada una de las centrales nucleares, una solución por la que abogan los ecologistas.

A partir del informe que elabora Enresa sobre las características técnicas que precisa la instalación, el Congreso de los Diputados establecerá las condiciones generales que acompañarán a la construcción del ATC. Enresa estima que el proceso de selección de un municipio comience en otoño y lleve entre un año y medio o dos, plazo al que hay sumar los tres o cuatro para la creación del ATC.

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