Vadiello y la sequía

VADIELLO Y LA SEQUIA

Fdo. German Sanroman Sesé

Mucho se ha escrito, publicado y opinado últimamente, como consecuencia de la pertinaz sequía que padecemos y sobre todo del embalse de Vadiello en el río Guatizalema. Ha sido motivo de portadas periodísticas con amplias y espectaculares fotos, que por ejemplo nos han ido presentando día a día el volumen de agua que almacenaba, e incluso se ha cuestionado si las aguas que almacena son de buena o mala calidad. El pobre embalse se ha visto envuelto en medio de una polémica y de un debate político ?sin comerlo ni beberlo?. Y lo mas increíble de esta historia es que si a muchos de los que hablan del embalse les preguntáramos, ¿conoces in situ el embalse?, ¿Has estado allí últimamente?, la repuesta más probable seria no. Aquí todo el mundo habla de oídas o distorsionando la realidad, y algún partido político le parece que han encontrado el filón para hacer oposición y desgastar al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Huesca. Desde luego el de informar objetivamente no creo que sea, porque sino no se entienden algunas cosas.

La primera es el achacar todos los males y desventuras al Ayuntamiento de Huesca, ocultando que la gestión del agua que se desembalsa y de todo el embalse en su conjunto corresponde a la Confederación Hidrográfica del Ebro. El Ayuntamiento de Huesca solo tiene una concesión de agua del río Guatizalema aguas abajo del embalse en el cauce del río, y en este sentido el equipo de gobierno siempre se ha confiado en las decisiones y en las opiniones de los técnicos de la CHE o del Ayuntamiento. A alguno solo le ha faltado decir que la culpa de que no llueva y el embalse este en la situación actual la tiene el Alcalde de Huesca.

La segunda fueron unas fotos publicadas denunciando que el cauce del río Guatizalema estaba seco a la altura de la localidad de Argavieso, por que el ?Ayuntamiento de Huesca robaba el agua?. La realidad era otra muy distinta pues a esa misma hora si la foto se hubiera realizado en los Molinos de Sipán hubiera sido la de un río vivo, con caudal suficiente para tener sus pozas llenas, y gente bañándose; y desde luego los Molinos de Sipan están bastantes kilómetros río abajo desde donde Huesca coge el agua, cuya ultima toma esta a la altura de la Almunia del Romeral, con lo cual es que si el río después estaba seco es porque alguien distinto del Ayuntamiento de Huesca entre Sipán y Argavieso se llevaba el agua de forma ilegal. Solo hizo falta una actuación concienzuda de técnicos de la CHE y de la Guardia Civil para que el agua volviera a correr por su cauce.

La tercera son también unas fotos muy espectaculares intentado demostrar que ya se veían los lodos del embalse. En este punto habría que decir que el embalse esta situado en un río que no está seco, que hace aportes importantes al agua, en el mes de julio como consecuencia de un par de tormentas entró más agua que la que se sacaba, esto hace que el agua se este renovando constantemente. Si en febrero el agua embalsada era de 4 hectómetros cúbicos y ahora solo es de uno, no quiere decir que el agua desembalsada han sido 3 hectómetros cúbicos, sino casi el doble o más, según los datos de la página web de la CHE, y haciendo unas simples sumas y restas.

Precisamente lo que se veía en las fotos era más los arrastres normales de ramas y hojas ocasionados por las tormentas caídas a finales de julio que el viento ha empujado hacia la presa como lo podía haber hecho hacia cualquier otro lado, pero esto es lo normal que sucede en cualquier embalse. Es más, dada la composición rocosa del entorno del embalse es difícil que se depositen tantos lodos como ocurre en otros ríos, pero además las compuertas de fondo están situadas a mayor altura que la cuota mínima del embalse. En el momento de escribir estas líneas el río aportaba al embalse 60 litros/seg. y el agua que se desembalsaba eran de unos 120 - 130 litros/seg. de los cuales para Huesca se destinaban 90 litros y los pueblos que dependen de su red, 10 litros para la red de las Mancomunidad de aguas de Antillon y del Guatizalema, y el resto era parar mantener el cauce del río.

En fin, dejemos que los técnicos de la CHE sigan desempeñando su trabajo con eficiencia, como lo han demostrado hasta ahora, y los demás procuremos usar lo más eficientemente posible este bien preciado que es el agua.