La nueva Pista de Hielo de Jaca

María Jesús Tallón Medrano

Me encanta la nueva Pista de Hielo que se está construyendo en Jaca. Es preciosa, con una cúpula tórica y estructuras que alternan el vidrio y el acero. Esta Pista de Hielo es digna de una ciudad verdaderamente moderna y avanzada, una ciudad de esas del norte de Europa, que disponen de multitud de servicios para sus ciudadanos. Es una Pista de Hielo digna de una ciudad realmente civilizada. Como esas ciudades que disponen de hospitales de primera línea, con servicios médicos avanzados y tecnología punta. Vamos, como el de Jaca. Porque mira que si te caes en la Pista de Hielo y luego te tienen que llevar a Huesca o a Zaragoza para atenderte. Pues qué sin sentido, ¿no? Y que no te dé un infarto si no tienes cardiólogo. Un infarto del susto, claro, de pensar que van a ser más de doce millones de euros los que va a costar esa Pista tan importante, tan encantadora, tan bien integrada con armonía en el entorno montañoso.

Pero claro, es que Jaca tiene un compromiso ineludible con sus deportistas. Sobre todo con los del hielo y de la nieve, como haría una ciudad verdaderamente civilizada y moderna, como es la nuestra. Los otros? los nadadores, los del frontón, los que corren, los que patinan sobre ruedas, pues no somos tan importantes, que eso no viste tanto, ni luce mucho en las fotos.

De cualquier manera esta Pista de Hielo es una prioridad. La ludoteca de Jaca no lo es tanto. Vamos, qué manía las madres de estimular tanto a los hijos. Si en el fondo lo que queréis es que os los cuiden otros. Que aprendan lo justo y en cuanto puedan llevarlos a patinar, que es más importante.

Y para que hablar de un centro de Día para personas mayores, enfermos, etc. Mejor en casa, que organizar todos esos servicios cuesta mucho y no sale en prensa. Total, los cuidadores están tan cansados que no se quejan?

Lo del tren tampoco es importante. ¿Qué tarda dos horas en llegar a Huesca? Pues ya os podéis dar con un canto en los dientes si llega, qué caprichosos. Ahí está el autobús, los coches. Ya, a veces hay mucho tráfico y el riesgo de accidentes aumenta. ¡Pero el tren...! No, no. Hay prioridades.

Ni es esencial, de ninguna manera, que en verano no haya ningún servicio público de guardería para niños de 3 a 5 años (si lo hay por favor, avísenme, estoy deseando retractarme de esta frase). Las madres dejáis de trabajar y punto. Y si no, os hacéis maestras, que tienen muchas vacaciones y viven de pistón.

En fin, que no se puede negar que el Ayuntamiento de Jaca gasta en lo que es verdaderamente importante. Ni la erradicación del chabolismo, ni la prevención del fracaso y abandono escolar, ni tampoco los programas educativos para chicas adolescentes y jóvenes en situación de riesgo son prioridades. Aquí una joven que fracase en la escuela será animada a aprender a patinar, porque seguramente eso le dará de comer a ella y a los hijos que tendrá antes de cumplir los veinte años. Tampoco una residencia pública para la tercera edad merece la pena ni ser mencionada. De momento nos vamos apañando con lo que hay.

En fin, pensándolo bien, espero que no nos toque nunca vivir un desastre como el de Nueva Orleáns, porque refugiados en esa Pista de Hielo tan bonita vamos a pasar un poco de frío. Empiezo a preguntarme si en Jaca podríamos utilizar esos más de doce millones de euros (que son tantos millones de pesetas que no caben en mi calculadora y que probablemente ascenderán al final a mucho más) en desarrollar servicios públicos que proporcionen mayor calidad de vida a los ciudadanos, es decir, a todos los que vivimos aquí y habitualmente no salimos en los periódicos. ¿Me estaré equivocando?