El Déficit de la Sanidad agrava la situación del campo

Esteban Andrés Soto

Secretario General de ASAJA Aragón-

El anuncio de la subida de los impuestos del tabaco y del alcohol a nivel estatal y la opción autonómica de aumentar la electricidad y sobre todo las gasolinas hasta 4, 8 céntimos por litro y 2, 4 céntimos por litro el gasoil (4 pts.) ha sido recibido por ASAJA como un jarro de agua fría en plena reivindicación de un Gasóleo Profesional a precio social de 0, 30 ? / litro o su traducción a pesetas 50 pts. / litro.

En ASAJA nos posicionamos absolutamente en contra de la aplicación del denominado ?centimazo? ( 2, 4 ) para paliar el déficit sanitario estando en contra de este procedimiento inasumible para el sector agrario.

A juicio de Esteban Andrés, Secretario General de ASAJA Aragón y miembro de la Ejecutiva Nacional, la agricultura y la ganadería aragonesas no pueden soportar más gravámenes de ningún tipo, dado que su situación es dramática en lo que respecta al nivel de rentas actuales y a las negativas perspectivas que se ciernen sobre el sector.

Este nuevo impuesto además se posiciona sobre uno de los costes, el energético, que está batiendo récords de costes al alza en el sector agrario. Jamás el gasóleo había sufrido incrementos al nivel de ahora conocidos, hasta el punto de que en seis años prácticamente se ha triplicado.

La situación meteorológica con afecciones gravísimas por sequía a la agricultura y a la ganadería aragonesas, han mermado la economía agraria y disparado el endeudamiento en el sector.

Un sobre coste del gasóleo, que interviene en los costes de producción de muchas cosechas hasta en un 50-60% de los costes totales, es definitivo a la hora de marcar la rentabilidad de un cultivo cuando se puede contar con una cosecha normal. Si a esto añadimos que muchas superficies no fueron sembradas y otras ni se han cosechado, es fácil comprender lo calamitosa de la situación en el sector agrario aragonés.

Definitivamente ASAJA Aragón demanda al Gobierno de Aragón que plantee sus iniciativas al sector agrario con fórmulas que permitan el mantenimiento de la actividad y no con un afán recaudatorio en una economía totalmente esquilmada y necesitada de todo tipo de apoyos.