Vadiello, y análisis de agua

Carlos Iglesias Estaun

Alcalde de Sabiñánigo

Todos los aragoneses tenemos plena conciencia que en nuestra Comunidad Autónoma, lo que no pasa en Zaragoza casi ni pasa, y consecuencia con ello, todo lo ocurrido en la capital tiene una dimensión mediática extraordinariamente diferente y de mayor amplitud que lo acontecido en el resto de Aragón. En Huesca sin embargo, podíamos presumir que hasta este verano las cosas iban medianamente equilibradas entre la capital y el resto de la provincia y así todos los municipios teníamos nuestro hueco informativo cuando los acontecimientos acaecidos fuera de la capital así lo requerían.

Pero llegó el mes de mayo y el Ayuntamiento de Huesca tomó la , supongo difícil, decisión de no abrir las piscinas y poner encima de la mesa la precaria situación en la que se encontraba el abastecimiento de agua de la ciudad y allí se abrió la caja de los truenos, cuando los fogosos concejales del Partido Popular tomaron la batalla del agua como ?causas belli? y tomándose al pie de la letra lo de que la oposición está para oponerse, llevan tres meses disparando a todo lo que se mueve y tenga un mero atisbo de estar relacionado con el agua.

El alcalde mientras tanto, con la proverbial constancia y tenacidad que le caracteriza, sigue encajando con paciencia benedictina todas las piezas de ese complicado puzzle en el que se ha convertido el abastecimiento de agua de Huesca. Y en esas hemos estado todo el verano asistiendo desde la lejanía al constante decrecer de Vadiello, relatado centímetro a centímetro como si de un record de atletismo se tratara, al seguimiento metro a metro (titulares hay resaltando que se ha construido un metro mas de tubería) de las nuevas conducciones, conociendo litro a litro los nuevos almacenamientos y en fin entre divertidos y asombrados, conocemos casi mejor la instalación de agua de Huesca que la de nuestros municipios.

Pero ahora cuando ya parece que el culebrón se acaba y que las medidas tomadas por el Ayuntamiento van tomando forma y parece por tanto que la batalla del agua de Huesca la da por perdida la oposición del Partido Popular, estos deciden sorpresivamente y sin venir a cuento ampliar el campo de batalla y de repente se tiran a la piscina y meten en el mismo saco a Fraga, Barbastro, Monzón, Jaca y Sabiñánigo. Bien pues yo no hablare en nombre de los demás, pero en lo que se refiere a Sabiñánigo se puede asegurar con rotundidad, que todos los días del año se ha bebido agua apta para el consumo y potable. Eso es tan cierto y veraz que me parece intolerable que se pueda pretender alguna sombra de duda y confusión sobre este delicadísimo tema. Mas bien parece que los responsables del PP lo sean también de alguna empresa de agua embotellada, pues solo así se puede explicar su afán por sembrar dudas donde nunca las ha habido.

Dicen en su comunicado que en Sabiñánigo aun siendo potable el agua se encontraron ?Trazas? de algún mineral. Miren Sres. del PP, las ?trazas? intolerables y en el sentido aragonés de la palabra, son las suyas y desde luego si se analiza agua que haya estado cerca de donde ustedes han pasado seguro que también se detectan trazas de mala fe, intolerancia, y turbidez, bastante turbidez. Continúen con sus peleas capitalinas, sigan midiendo todos los días Vadiello, revisen uno por uno todos los nuevos metros de tubería si eso les apetece, pero déjennos tranquilos a las cabeceras de comarca.