2006, año para restaurar la Muralla de Huesca

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La rehabilitación de la muralla de Huesca comenzará en 2006 y costará 12,6 millones. El final de las obras se ha previsto para 2010.

El Plan Director contempla actuaciones en los dos kilómetros de perímetro de la muralla, aunque distintas según el estado de cada tramo; así, en donde se conserva en altura, junto a la plaza de toros, se pretende crear un espacio paseable.. El presupuesto de los trabajos se calcula en 12,6 millones de euros

La Muralla musulmana de Huesca , como recoge la guía de arquitectura de la ciudad de J. Laborda, data de los siglos VIII al XV y sus restos más abundantes se hallan en la zona de casco urbano que se denomina popularmente "Trasmuro", que es la Ronda Montearagón; es esta una zona de nula edificación comprendida entre el colegio de San Vicente y la calle de Joaquín Costa, que aún conserva su tradición medieval. Esta muralla era prácticamente inexpugnable y tal vez por eso, a Huesca se le reconozca como "invicta", ya que nunca fue posible tomarla al asalto

La ciudad estuvo bajo la protección de 99 torres almenadas, conservándose casi exclusivamente, el llamado torreón del Amparo, situado en las proximidades del puente de San Miguel (junto al convento de "Las Miguelas"); es de planta cuadrada y asoma en su parte superior las ménsulas (especie de salientes), que sostenían las almenas. Tal vez estas construcciones fueran posteriores a la de muralla.

Son muy escasos los restos que pueden quedar de la muralla íbera y de la romana, así como la de los tiempos de los moros. La única puerta que poseía este tramo, es la de Montearagón, conocida como "La Porteta'" que tiene todavía restos del torreón cilíndrico que la guarnecía.

Este perímetro amurallado de Huesca estuvo formado inicialmente por un anillo que circundaba la zona alta de la ciudad, trazado aproximadamente en la mitad de la ladera que define el montículo del primer asentamiento urbano. Un trazado, proveniente de la época romana, que transcurría a lo largo del anillo formado por la actuales calles de Ainsa y Pedro IV al Oeste, y la calle del Desengaño al Este, y que definía su traza al Sur por las calles de Zalmedina y San Salvador, pero dejando fuera del recinto el entorno de la iglesia de San Pedro. En verdad, es éste un perímetro hipotético, del que se conservan unos escasos indicios, formados por una muralla de unos tres metros de espesor con grandes sillares.

La época musulmana verá ampliado el recinto amurallado con un trazado concéntrico al primero que se extiende al pie de la ladera, a lo largo de los actuales Cosos, la calle de Joaquín Costa y la ronda de Montearagón. Y es precisamente en el lado Este -en el flanco en que el crecimiento de la ciudad ha sido más contenido-, donde se conserva el mayor número de vestigios de esa segunda muralla

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