El curso “La hora del Quijote. Voces y letras del Barroco”, ha finalizado en Formigal

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Ha sido clausurado?La hora del Quijote. Voces y letras del Barroco?, el primero de los cursos que se están celebrando en la sede de Formigal de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El mismo ha servido para sumarse a los actos de celebración del 400 aniversario de la obra de Cervantes, centrándose en algunos de los aspectos menos estudiados sobre la cultura del siglo XVII, pero que abren nuevas puertas para el conocimiento de las grandes obras.

?La hora del Quijote. Voces y letras del Barroco? ha contado con 29 alumnos y ha sido impartido por la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza, Aurora Egido, presidenta de honor la Asociación Internacional de Hispanistas y medalla de Oro de las Cortes de Aragón 2005 por su labor de estudio y divulgación de la historia de la literatura.

Aurora Egido señala que a pesar de la amplia tradición de estudios sobre el Siglo de Oro, existen todavía numerosos aspectos muy poco conocidos, ?no sólo por la cantidad de autores, sino porque los avances en la investigación abarcan nuevas líneas, y el estudio de aspectos marginales permite conocer mejor la cultura de la época y entender las grandes obras?. Así, el curso se ha planteado como objetivo ?unir lo diverso y lo diverso, para abrir nuevas perspectivas?.

Entre los distintos aspectos tratados, la directora ha subrayado especialmente en algunas de las ideas que muestran la modernidad de Cervantes, como es su concepción del plurilingüismo y la traducción.

Según destaca Aurora Egido, Cervantes fue uno de los principales difusores de la idea humanística de que todas las lenguas no es un castigo divino y todas son igualmente buenas para comunicarse, ?una idea muy moderna porque todavía nos asusta la diversidad de idiomas?. De la misma manera, El Quijote se presenta como un ?homenaje a la labor del traductor?: el mismo libro figura ser la traducción de un texto en árabe y la labor de los intérpretes se presenta siempre como un arte y un oficio.

A lo largo de las diferentes sesiones, se han tratado también otros aspectos de la cultura del Barroco, reuniendo sus manifestaciones populares y cultas, escritas y orales y de los distintos artes para mostrar cómo convergen todas estas tendencias distintas, y plantear así una renovación misma del concepto de Barroco ?que se ha deslindado demasiado del Renacimiento?.

El género de los gallos universitarios (representaciones satíricas en las que se arremetía contra quienes aprobaban su doctorado universitario); la relación entre la literatura, la escritura y la pintura y las metáforas a que dan lugar; o la consideración de la palabra como un instrumento para engañar han sido otros de los aspectos estudiados.

Una sesión se ha dedicado también a estudiar la influencia de Cervantes en Gracián, y como ?El Criticón? parte de ?Los trabajos de Persiles y Sigismunda?, aunque el autor aragonés propone como meta no la búsqueda del amor, sino de la Eternidad.

Aurora Egido ha destacado que en el Quijote ?confluyen todos estos temas y caminos en una encrucijada; pero que no se trata de la tradicional entre el Bien y el Mal, sino que se presenta una nueva concepción de la libertad?.