Comienza el Seminario Revitasud en Ligüerre de Cinca

Cincuenta expertos de doce ciudades españolas y francesas ubicadas a ambas vertientes de los Pirineos, de la Generalitat de Cataluña y del Gobierno Vasco participan en el Seminario que el proyecto Revitasud ha iniciado este miércoles en Ligüerre de Cinca, organizado por la sociedad Municipal de Rehabilitación Urbana (SMR) del Ayuntamiento de Zaragoza, y que se desarrollará hasta este viernes.

En este encuentro se exponen y analizan las experiencias, estudios y trabajos que se están realizando en las diferentes ciudades participantes de cara a la regeneración social y urbanística de los barrios residenciales de postguerra, construidos entre 1940 y 1970, y en que en la mayoría de los casos están sometidos a diferentes procesos de degradación. Se va realizar un análisis sobre la situación de las ciudades medias transfronterizas en el ámbito Revitasud, en el que participan San Sebastián, Pamplona, Huesca, Lérida, Gerona, Bayona, Tarbes y Carcasona, que han mostrado su interés en participar y en conocer las líneas de actuación que están desarrollando los cuatro socios impulsores del proyecto.

Se van a llevar a cabo dos talleres, en los que se analizarán y evaluarán algunas de las iniciativas concretas llevadas a cabo en los barrios Revitasud y en las ciudades medias invitadas. El primero de ellos, el Taller Medioambiental, será coordinado por la ciudad de Barcelona y la empresa pública ADIGSA, y estará centrado en la aplicación de criterios medioambientales en la rehabilitación. El segundo será el Taller de Participación social, coordinado por la ciudad de Toulousse, centrado en las experiencias de actuación y participación de los propios vecinos de las zonas a rehabilitar, y en concreto en las llevadas a cabo en los barrios de Grand Mirail y Bagatelle.

El objetivo final de este proyecto es impulsar y favorecer que estas viviendas vuelvan a una situación equivalente en cuanto a las condiciones de confort, adecuación funcional, niveles de aislamiento, instalaciones y acabados en las viviendas de nueva planta de protección oficial que se hacen actualmente.

Como objetivo secundario, pero no menos importante, destaca la influencia positiva que se conseguiría en los entornos urbanos de estos grupos, contribuyendo a la revitalización de los barrios en los que se sitúan, y de este modo, mejorar sustancialmente la calidad de vida de sus propietarios.