La expedición de Peña Guara al Kullu Eiger ya está en la montaña

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Los cuatro montañeros, Cecilia Buil, Pepín Valdivia, Oscar Pérez y Juan Goyanes están desde este miércoles en la zona donde tienen previsto escalar tras seis duros días que les ha costado llegar a la montaña. Todos se encuentran perfectamente y han enviado vía internet a Peña Guara un diario de sus actividades donde se recogen todos los pasos que han seguido desde que llegaron a la India.

Primero llegaron Cecilia Buil y Juan Goyanes que retiraron el cargo con el material que se envío desde España y compraron el gas para altura. Luego llegaron a Delhi Oscar y Pepín donde ya los cuatro empezaron a planificar la aproximación a la montaña.

El día 16 salieron con dirección a Kullu. La jornada de coche resultó ser demoledora. 18 horas de coche parando para tomar un refresco, comprar algo de comida para comer sobre la marcha en el vehículo y parar a cenar. Además, indican los expedicionarios que había mucho tráfico y atascos en la carretera. Pararon a dormir cerca ya del destino con un compañero de viaje como la lluvia.

Al día siguiente, 8 horas más de coche antes de llegar al punto de destino en el valle de Parbati. Después de bajar las cubas los porteadores las llevaron hasta el lugar de acampada a unos 2 Km. ?Dejó de llover el tiempo justo para hacer las operaciones de transporte y montar las tiendas. Cenamos y vuelve a llover, esta vez a mares?, señalan en su nota.

El día 18, ?nos levantamos con fuerte lluvia y desmontamos el campamento. Este día nos lo chupamos entero andando bajo la lluvia. Llegamos al nuevo punto de acampada y nos encontramos una grata sorpresa, aguas termales, que nos alegran el día y nos quitan el frío. Montamos las tiendas en el único minuto del día que no llueve. Lo tenemos todo mojado y dormimos como podemos. Por la noche deja de llover. A pesar del mal tiempo somos optimistas y creemos que pronto mejorará el tiempo. El valle es precioso con un marcado carácter alpino. No da impresión de que estemos en la India?, siguen describiendo en su diario los expedicionarios.

Día 19: ?Abrimos las cremalleras de las tiendas y ¡sopresa!. El cielo está despejado y al poco rato sale el sol. Es la primera vez que lo vemos desde que salimos de España. Aprovechamos para recoger las tiendas, esta vez secas y empezamos a caminar. La jornada es espléndida y el valle es realmente bonito. La vegetación es muy abundante y los árboles grandísimos. Los abetos llegan a medir unos 50 o 60 metros de alto, puede que un poco más. Hay mucho barro, pero la jornada es agradable y el emplazamiento del siguiente campo de trekking es todavía más bonito que el anterior?.

Día 20: ?Amanece un día espléndido y continuamos el trekking hasta el campo base. Cambiamos del paisaje de bosque de abetos a las praderas alpinas. Hay mucho pastoreo en la zona y ningún occidental a la vista. Hoy ha sido el día más largo en cuestión de marcha y hemos tenido que cruzar el río varias veces, una de ellas mediante una tirolina, ha sido bastante curioso?.

Ese mismo día, ?hemos emplazado el campo base a 3830 metros a unos 15 minutos como mucho de la base de la pared. Al lado del Kullu hay más picos, aun más impresionantes. Hay bastante nieve en la montaña y tendremos que esperar un poco a meternos en faena, pero el tiempo ahora es muy bueno y hace calor por el día. Después de montar el campamento hemos cenado y como hace frío hemos invitado a todos los porteadores a compartir la tienda comedor con nosotros. Se ha montado una pequeña fiesta, era inevitable. Esta noche dormirán todos acurrucados en la tienda comedor. Mañana terminaremos de instalar el campamento e inspeccionaremos las paredes cercanas?.

Por último, el miércoles día 21, ?nos hemos levantado con un día perfecto. Hemos despedido a los porteadores después de darles una propinilla y algún regalo que traíamos desde España (camisetas, gafas de sol, gorras, lápices, bolígrafos, ...). Después de esto hemos ordenado el material que falta nos hacía. Hemos puesto a secar las tiendas de campaña que usamos en la aproximación, las cuerdas etc ya que casi todo el material estaba mojado de días anteriores. Luego nos hemos dado un respiro y hemos hecho un poco de boulder en los numerosos bloques que hay en el campo base. De esta forma desentumecemos un poco el cuerpo y lo vamos acostumbrando a la altura?.

Para conocer la zona se han desplazado por el valle donde hay paredes y picos tan interesantes o más que el Kullu Eiger. En un primer examen parece ser una pared con mucha hierba, poca continuidad y con menos altura de la que había como referencias por la expedición escocesa del año 96. En ella, sus componentes la describían como una pared de ensueño de entre 1900 y 2000 metros. Los montañeros altoaragoneses han visto otros picos y paredes vírgenes que parecen alucinantes. Esta previsto que durantre estos días les echen otra mirada y con los datos que recojan planifiquen la línea a seguir.

Por cierto, en las últimas horas estaba previsto celebrar el cumpleaños de Juan Goyanes al que Cecilia le ha hecho un pastel para celebrarlo.

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