Cambio de planes en la expedición de Peña Guara al Kullu Eiger

Una vez más se puede comprobar la grandeza que tiene la montaña y los sentidos de libertad que te proporciona. Los expedicionarios y realizada la comprobación sobre el terreno del proyecto inicial, han visto que el objetivo allí no era lo atractivo, bonito e interesante que parecía desde aquí. No hay problema, se busca otro, y es lo que han hecho. Han buscado y han encontrado un nuevo objetivo alpinístico de mayor compromiso, vistosidad e interés que el Kullu y con la particularidad de su virginidad, situación tan atractiva para un grupo de alpinistas de vanguardia como ellos.

De nuevo en su diario han dejado buena nota de la actividad que están desarrollando:

22 septiembre:

Nos levantamos temprano y hacemos un porteo hasta una gran roca a mitad de camino de la pared. Aquí hacemos un depósito de material que en días sucesivos iremos llevando a la pared. Tenemos claro que no vamos a escalar el Kullu Eiger. Hay montañas más atractivas y vírgenes por escalar. Nuestros esfuerzos se van a concentrar en la gran proa vertical que se divisa en el valle del glaciar 2 (visible desde el campo base). La decisión no ha sido muy difícil. Por un lado el Kullu no tiene una escalada bonita y en los últimos días está teniendo grandes desprendimientos en la zona central (la zona menos fea de la pared). Por otro lado, la proa sin nombre, inescalada y con cumbre virgen ofrece aparentemente roca más compacta y una escalada mucho más atractiva.

En un principio nos llamó la atención su cara W, visible desde le campo base?? impresiona sólo de verla, pero resulta que tiene un zócalo muy largo que nos obligaría a perder mucho tiempo para alcanzar la parte final (lo más interesante). Como no tenemos mucho tiempo para escalar echamos un vistazo a la cara S, no visible desde el base. La escalada empieza a unos 4100 metros de altura. Esta cara también tiene un zócalo, pero es mucho más rápido de escalar aunque la calidad de la roca no es tan buena como parecía la de la cara W. Al final, decidimos escalar la cara S, tiene un desnivel que va desde los 4100 m. hasta los 5100 con una escalada muy atlética y principalmente en libre (esperamos que sea así)

Después de reconocer el terreno nos volvemos al campo base, descansamos (aun no estamos muy aclimatados) y después hacemos un poco de boulder en los numerosos bloques del campo base. El tiempo está empeorando, pero de momento no llueve como cuando llegamos y podemos trabajar casi todo el día. Por la noche... bendita sea la tecnología ... vemos una película en el ordenador. Por si alguien lo quiere saber: Los 4 fantásticos.

23 septiembre:

Amanece con clima incierto, pero nos cargamos como burros y hacemos otro porteo hasta el depósito. Desde aquí Oscar y yo (Pepín) nos dirigimos a la cara S para empezar la escalada. El resto del equipo hace porteos hasta la base de la pared. Escalamos el zócalo (unos 200 metros, IV de dificultad) con una terraza que se hace caminando. Luego hemos escalado un largo de 65 metros V, V+ y hemos dejado casi todo este tramo equipado con cuerdas fijas. Mañana cambiamos los papeles. Cecilia y Juan escalan y Oscar y yo porteamos. A ver que tiempo tenemos porque hoy: nubes y claros por la mañana y unos copos de nieve en altura y lluvia por la tarde.

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