La DGA estudiará las agresiones a enfermeras

El Gobierno de Aragón recaba datos acerca de las amenazas verbales y agresiones físicas que se han producido a lo largo de un año a profesionales de la sanidad pública. El objetivo es conocer la situación real, denunciada en reiteradas ocasiones por el sindicato de enfermería SATSE. También trabaja en la elaboración de un protocolo para prevenir este tipo de situaciones.

Reconoce que se ha producido un incremento aunque destaca que son casos aislados que hay que atajar y que la normalidad es la tónica dominante en la sanidad pública. Juan Paricio, asesor del Gerente de Salud.

Una encuesta nacional de SATSE, que realizó a través de su portal de internet, alertaba que 8 de cada 10 profesionales de enfermería habían sido objeto de una amenaza física o verbal. Y es que son los primeros que dan la cara ante el paciente y sufren las tensiones en centros de salud, ambulatorios y hospitales ante problemas como las listas de espera.

La mayoría no denuncia y el sindicato quiere concienciar a los profesionales afectados que pongan en conocimiento aquello s que se produzcan y, en caso de gravedad, que lo denuncien. Las situaciones de mayor desamparo se dan en el ámbito de la atención domiciliaria. Lauroba declara que existe cierta discriminación por parte de los usuarios que las cometen.

Ya se han producido sentencias condenatorias, la última por pegar un golpe en la cara a una enfermera o por amenazar un paciente a un médico que pueden servir para disuadir a enfermos y familiares. El pasado fin de semana el Centro de Salud de Utebo recibió amenazas. La sindicalista Pilar Lauroba expresaba su malestar por una sentencia que ha sido recurrida ante la Audiencia.

El respeto, la educación y más recursos para solventar las deficiencias son las mejores medicinas para este problema.

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