500 agricultores altoaragoneses piden en Lérida un precio decente para la fruta

Hasta la localidad vecina de Lérida han acudido tres mil agricultores de Aragón, Cataluña, La Rioja, Navarra y Castilla y León para participar en una manifestación para exigir un precio digno para la fruta. De la provincia Altoaragonesa han sido en total 500 los agricultores que se han acercado hasta la capital leridana.

Ante la grave crisis que padece el sector de la fruta por los ruinosos precios que están percibiendo y coincidiendo con la celebración de la Feria de San Miguel, tres mil agricultores procedentes de Aragón, La Rioja, Navarra, Cataluña y Castilla-León se han manifestado en Lérida para exigir unos precios dignos para la fruta.

Los fruticultores han comenzado la jornada reivindicativa con una concentración ante la Delegación del Gobierno de Cataluña en Lérida y han finalizado ante las puertas de la Feria de San Miguel.

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, continúa así denunciando que la campaña de la fruta se está desarrollando con unos precios en origen muy bajos, que nada tienen que ver con el precio final que paga el consumidor por estos mismos productos. Los fruticultores aragoneses señalan que este está siendo un año catastrófico, ya que los precios que están recibiendo son los más bajos de los últimos cinco años, por debajo de los costes de producción. En ese sentido, la organización destaca que aunque se trata de una muy buena cosecha, en cuanto a cantidad y calidad, se da la circunstancia de que los fruticultores no venden más producción que años anteriores.

Medidas de carácter urgente, como campañas de promoción del consumo de la fruta fresca de temporada y la activación de los sistemas de retirada que ayuden a regular el mercado.

Medidas de carácter contractual donde los poderes públicos se impliquen en mayor medida en la aplicación de contratos equitativos entre la producción y la industria.

Por último, UAGA-COAG solicita a la Administración la puesta en marcha de medidas de organización del sector, como la creación de la Interprofesional de la fruta dulce, que pongan freno al poder dominante de la distribución mediante la concentración de la oferta. Igualmente se antoja imprescindible un mejor conocimiento de las producciones y de los mercados (creación de un catastro frutero). Asimismo se hace necesaria la reforma de la actual OCM, cuyos mecanismos de gestión de crisis han resultado inútiles para prevenir y corregir estas graves crisis. Entre otras medidas, sería necesario el incremento de la actual ayuda al melocotón en conserva, así como la creación de un fondo de solidaridad que intervendría cuando un exceso de oferta productiva cause la caída del precio por debajo de un determinado umbral previamente establecido en función de los costes de producción.