El escalador Tomaz Humar llega a Huesca de la mano de Peña Guara

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Dentro de la gira que está realizando por España y de la mano de Carlos Suárez como presentador, Tomaz Humar contará en Huesca en directo cómo ha sido su última aventura en la temible pared de Rupal, en el Nanga Parbat, donde estuvo aislado durante seis días de mal tiempo en una repisa hasta que puedo ser rescatado. Será el martes 18 de octubre a las 20,15 horas en el Centro Cultural del Matadero.

Tomaz Humar, es uno de los alpinistas de referencia a nivel mundial y cuyo nombre apareció en los principales medios de comunicación a causa del espectacular rescate del que fue objeto en agosto de este año. Dos helicópteros paquistaníes lograron rescatar al alpinista esloveno, que se encontraba atrapado desde hacía más de seis días en una cavidad de hielo, a una altura de 6.000 metros, en la montaña de Nanga Parbat, en la cordillera del Himalaya

La complicada acción de rescate fue efectuada por la tripulación de dos helicópteros militares paquistaníes, sin la necesidad de que participase en la operación un equipo especial suizo que, con ese fin, había viajado desde Europa. Humar fue rescatado después de que lograra agarrar la cuerda que le lanzaron desde el helicóptero. Se trató de una de las acciones de salvamento más complejas en la historia del alpinismo, ya que el helicóptero no podía aterrizar y debía mantenerse estable en el aire para tirar una cuerda al accidentado.

Humar, aduanero de 34 años de la ciudad de Kamnik, es uno de los mejores alpinistas eslovenos. Hace 6 años recibió la más alta condecoración estatal por haber conquistado el Dhaulagiri, en el Himalaya.

El Nanga Parbat es conocido también como el "monte asesino", ya que una treintena de alpinistas perdieron la vida antes de que, en 1951, fuera conquistado. Humar trataba de abrir una nueva ruta en el Nanga Parbat, el noveno pico en el mundo con 8.125 metros, por su lado más difícil, la pared vertical del Rupal de 4.700 metros. Sin embargo, a la altura de 6.400 metros tuvo que desistir. Se vio obligado a bajar varios cientos de metros y quedó atrapado en un hueco de hielo, sin poder moverse para no causar un mayor deslizamiento de la nieve.

Durante todo este tiempo, el alpinista esloveno mantenía comunicación con su base con un teléfono satélite, mientras parte de su ropa estaba mojada, tenía principios de congelación y expresaba el temor de que no podría aguantar mucho más.

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