“Estados Unidos tiene problemas de minorías, pero no de un radicalismo musulmán como en Europa”

2005100404 felipe sahaun.jpg

El catedrático de Relaciones Internacionales, Felipe Sahagún, ha ofrecido en Jaca su visión sobre la situación del Islamismo en Estados Unidos. El XIII Curso Internacional de Defensa de Jaca ha intentado ofrecer en la jornada de hoy martes 4 de octubre respuestas desde distintas ópticas a la pregunta de si en la convivencia entre Occidente y el Islam es posible el diálogo o existe un choque de civilizaciones, analizando para ello las relaciones entre el Islam, Rusia y Europa; el Islamismo en Estados Unidos y el modelo que representa Turquía.

El profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense, Felipe Sahagún, ha ofrecido en el Curso de Defensa su visión sobre la situación del Islamismo en Estados Unidos, destacando que ?los problemas de los musulmanes en este país son bastante diferentes a los que tienen en Europa, sobre todo por su número, ya que en Estados Unidos apenas llegan a los tres millones?. Además, ha asegurado que hasta el atentado del 11-S ?no representaban ningún problema salvo en media docena de atentados aislados, por lo que calificar a tres millones de personas por media docena de atentados es injusto y un signo, quizás, de racismo, si tenemos en cuenta que sólo en Nueva York hay más asesinatos en un mes que en España en un año?. Por lo tanto, ha concluido Felipe Sahagún, ?EE.UU. tiene graves problemas de minorías, pero no tiene, a diferencia de los europeos, el problema de un radicalismo musulmán como el que conocemos en Holanda, el Reino Unido, Francia o la misma España?.

En su análisis del Islamismo en Estados Unidos, Felipe Sahagún ha ofrecido algunos datos como los que apuntan a que ?la mayor parte de los musulmanes de este país proceden de Asia; más de la mitad tiene estudios universitarios e ingresos superiores a los 50.000 dólares anuales; la mayor parte no vive en ghuetos como muchos hispanos, afroamericanos o negros, aunque tengan problemas de adaptación de costrumbres, ritos o relaciones familiares; pero por su nivel económico y por el hecho de que la mayoría de musulmanes varones acaba casándose con mujeres blancas, quizá se están integrando mucho mejor que en Europa?. Dicho lo cual, también ha ofrecido otros datos como el aumento del número de mezquitas, ?en un 25% en diez años ?hoy existen alrededor de 1.500 en Estados Unidos? y el hecho de que los países que exportan más radicalismo islámico como Arabia Saudí están intentando situar clérigos en esas mezquitas que predican una visión muy negativa de Occidente?.

Como conclusión, sin embargo, Felipe Sahagún ha destacado que ?querer ver en los EE.UU. de hoy en día, en su creciente pluralismo y multiculturalismo, la sombra de la URSS o de la Yugoslavia de los años 80, me parece un salto absurdo que no se corrresponde a la realidad?. En este sentido ha apuntado que ?si comparamos los desafíos que su heterogeneidad presenta a los EE.UU. y los recursos de los que dispone para resolverlos, me parecen menores frente a los que afrontan otras zonas del planeta como, por ejemplo, la expansión del Islam en Europa, la mezcla de sobrepoblación y envejecimiento en Asia oriental, y la esclerosis religiosa, política, socal y económica del Gran Oriente Medio?.

El Islam y Europa

En la jornada de hoy también ha intervenido Bichara Khader, director del Centro de Estudios e Investigación sobre el mundo árabe de la Universidad de Lovaina (Bélgica), quien ha hablado sobre la relación entre Europa y el Islam. Bichara Khader ha asegurado que el diálogo euroárabe ?está resquebrajado por un empeño sistemático de fabricar la figura del enemigo dejando poco espacio para el compromiso y el encuentro?. A su juicio, por lo tanto, es necesario recuperar ?un auténtico diálogo cultural sustentado en el trabajo de los historiadores; inventar una nueva modalidad de convivencia en la que dejen de proliferar los estereotipos en relación al Islam?. En este sentido, Bichara Khader ha destacado que acoger a Turquía en el seno de la Unión Europea ?no sólo ayudaría a cambiar el paisaje de las representaciones geopolíticas en el Mediterráneo, sino que supondría un magnífico elemento pedagógico para el diálogo cultural?.

En este diálogo cultural que ha propuesto Bichara Khader en el Mediterráneo, las religiones, a su juicio, ?tienen una gran relevancia?. ?Han jugado un papel de justificación y legitimación en el pasado y en el presente, pero la violencia religiosa ha sido exacerbada más por las divergencias internas en cada religión monoteísta que por las diferencias entre unas y otras religiones?. ?No hay religiones de la espada o de la paz ?ha concluido? sino el uso que el hombre hace de ellas?.

Bichara Khader ha puesto de manifiesto también que desde hace un cuarto de siglo ?se ha producido un recrudecimiento de los extremismos religiosos que reflejan la manipulación que existe del hecho religioso, de forma que sólo actuando sobre estos ámbitos se podrá estirpar el integrismo religioso de las sociedades que lo sufren y de esta forma contribuir a una mayor seguridad del Mediterráneo?. El diálogo interreligioso puede resultar igualmente útil, a su juicio, ?pero acompañado de una enseñanza de la historia comparada de las religiones y de una superación de los dogmatismos para entender al otro como un copartícipe de la construcción de la paz?.

Rusia y el Islam

Por otra parte, el catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Vilna (Lituania), Algimantas Prazauskas, ha ofrecido en el Curso Internacional de Defensa de Jaca una visión sobre Rusia y el Islam. En su intervinción ha destacado que ?el crecimiento del Islam político en todo el mundo y los acontecimientos domésticos post-comunistas en Rusia, particularmente el resurgir religioso y la guerra en Chechenia, se han combinado para convertir al Islam en una fuerza política, a pesar de la fragmentación de la comunidad musulmana rusa sobre bases regionales y étnicas. Asimismo, de acuerdo con muchos analistas rusos, ha afirmado que ?desde el colapso de la Unión Soviética, el Islam militante permanece como el desafío político-militar más inmediato e importante para el Estado ruso?.

En su intervención se ha referido a las principales razones para la aparente ausencia de una unidad musulmana, que son ?la fragmentación étnica y las diferencias étnico-regionales así como la actual etapa de secularización de la sociedad musulmana en las regiones interiores de Rusia, particularmente en sus áreas urbanas?.

Además, Algimantas Prazauskas ha detacado que ?la restricción de las libertades políticas, particularmente la estricta supervisión de los medios de comunicación de masas y la prohibición de los partidos regionales, establece unos límites más estrictos para la articulación de las demandas políticas y la aparición de lo que es conocido como Islam político?. ?Las tendencias del Islam político existentes no han desaparecido sino que han pasado a la clandestinidad?, ha concluido.

En relación a la actitud del gobierno ruso ante el resurgir islámico, ha asegurado que ?lo tolera y últimamente se está esforzando en fomentar los intereses de las élites musulmanes leales a través de la fundación de programas educativos islámicos y el establecimiento de foros oficiales?.

En este marco, la guerra de baja intensidad en Chechenia, ha destacado el catedrático de Ciencia Política, ?permanece como una causa importante del terrorismo y puede, potencialmente, desestabilizar la situación en el conjunto del Cáucaso e incluso más allá. La retirada del Caúcaso aparece cada vez más como la mejor opción aunque comporta importantes riesgos políticos?. Y como conclusión ha asegurado que ?la guerra en Chechenia, los atentados terroristas en Rusia y la identificación de terrorismo e Islam han contribuido al crecimiento de la fobia al Islam en Rusia. A decir de todos, las minorías musulmanas tienen una imágen generalmente negativa en la opinión pública rusa?.

Comentarios