Cartas al Director: Manifiesto 15 octubre " Día Internacional de la Mujer Rural"

AFAMMER, un año más y tal como viene haciendo desde hace más de diez años, conmemora el 15 de octubre el ?Día Internacional de la Mujer Rural?. Este año 2005, la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) ha escogido, en una jornada tan especial, el lema ?Más calidad de vida para el Medio Rural Aragonés? en el marco de dar a conocer la necesidad de instrumentalizar políticas que den solución a los problemas azotan el mundo rural Aragonés.

La mujer, pieza clave en el desarrollo rural.

Las mujeres rurales somos pieza fundamental para afrontar los retos en materia de crecimiento, medio ambiente, empleo y sostenibilidad. Sin nosotras el desarrollo rural no se podría llevar a cabo. Por eso las mujeres y familias rurales pedimos que no se nos deje fuera a la hora de decidir el futuro de las zonas rurales. Llama la atención que los departamentos ministeriales que están elaborando la nueva Ley de Desarrollo Rural no cuenten con la Organización pionera de mujeres rurales.

La mujer rural quiere la igualdad real de oportunidades.

No se puede negar que en las zonas rurales el índice de paro femenino es aproximadamente un 20% más alto que en las zonas urbanas. Ser mujer y además vivir en un pueblo dificulta la posibilidad de incorporarse al mundo laboral. Desde todas las administraciones se deben poner en marcha mecanismos que acorten las distancias de empleo y desarrollo personal entre las mujeres y los hombres.

La continuidad de los planes de formación permanente para mujeres rurales: un derecho básico.

La formación es la base de cualquier proceso de desarrollo: permite más y mejores posibilidades de empleo, de desarrollo personal, de autonomía? Las mujeres rurales somos un colectivo desfavorecido a la hora de acceder a la formación. Por esta razón, las mujeres rurales demandamos programas formativos que nos permitan la diversificación de actividades, la dinamización de nuestras zonas, la preservación de recursos naturales y el poder aprovechar el potencial crecimiento de nuevos sectores, como el turismo, la conservación del medio ambiente, las actividades recreativas y la artesanía.

Las mujeres y familias rurales y las TIC: ¿para cuándo?

Las zonas rurales, por sus problemas de lejanía tienen el más bajo porcentaje de domicilios con acceso a Internet. Las infraestructuras en materia de nuevas tecnologías de la información, formación y comunicación están lejos de ser una realidad en las zonas rurales. Esto no hace sino aislar todavía más nuestros pueblos y favorecer la desigualdad y la menor competitividad de las empresas rurales. Las mujeres y familias rurales pedimos que se desarrollen las infraestructuras necesarias para poder aprovechar las posibilidades ofrecidas por Internet, la telefonía móvil y el acceso de todos los canales de radio y televisión.

El empleo de las mujeres rurales y la conciliación.

Las mujeres rurales hemos trabajado y trabajamos mucho: en el campo, en la casa, en la educación, en la conservación de las tradiciones, en el cuidado de la familia. Durante muchos años sin ningún reconocimiento social. Y todavía hoy presentamos la tasa de actividad más baja. Muchos empleos para mujeres siguen siendo precarios, además de tener que seguir llevando el peso de nuestras casas, solas, cuando volvemos del trabajo y de tener que hacer auténticas filigranas para poder hacer compatible casa y trabajo. Lamentablemente los hombres siguen sin colaborar significativamente en igualdad de condiciones en las tareas del hogar: esto todavía es muy evidente en los pueblos. Todo esto, ¿hasta cuando? Las mujeres rurales exigimos el reconocimiento social de nuestra actividad, más y mejores programas de empleo, la concesión de microcréditos para emprendedoras y por supuesto servicios de guarderías y escuelas infantiles, así como centros de día y programas de apoyo al cuidado de nuestros mayores para poder hacer compatible nuestra actividad dentro y fuera de la casa.

La sanidad en nuestros pueblos: asignatura pendiente.

Las mujeres y familias rurales queremos igualdad a la hora de acceder a servicios sanitarios y a especialidades básicas, como como son pediatría o ginecología, sin tener que desplazarnos fuera de nuestras comarcas. En pleno s XXI las autoridades sanitarias tienen el deber de favorecer el acceso rápido y en igualdad de condiciones de cualquier ciudadano a la sanidad. Además deben dar respuesta a la mayoría de población mayor con la creación de residencias geriátricas y centros de día. Los pueblos no podemos quedar discriminados. Las mujeres rurales exigimos el derecho a una atención sanitaria en nuestros pueblos igual que en el resto de las zonas urbanas.

Romper el silencio de la violencia.

La violencia doméstica es un gravísimo problema al que se enfrenta la sociedad. Los problemas no se solucionan mirando hacia otro sitio. Todavía en los pueblos existe el miedo a la denuncia, al qué dirán, al vergonzoso comentario ?algo habrá hecho?. El silencio en relación a la violencia doméstica es muy evidente en el medio rural. Es fundamental llevar la información a los pueblos: concienciar de que es un problema, que la culpa no es de las víctimas, que hay que denunciar, que toda la sociedad tiene además esa obligación, que hay que apoyar a las víctimas. Las mujeres rurales queremos romper el silencio de la violencia, que se informe suficientemente, que la educación de nuestros hijos e hijas se base en valores de igualdad y respeto mutuo entre sexos, que se desarrollen programas de ayuda a las víctimas suficientemente dotados. Queremos una sociedad en la que hombres y mujeres seamos iguales: la base para una sociedad sin violencia.

Las mujeres rurales queremos un Aragón desarrollado, con los regadíos necesarios para garantizar un futuro mejor para nuestros hijos.

El medio rural está estrechamente ligado al entorno natural y al medio ambiente. Llevamos décadas viendo pasar el agua por nuestro territorio para terminar en el mar. Las mujeres rurales queremos un mundo mejor para las generaciones venideras. Este mundo mejor no será posible sin las regulaciones de algunos ríos y el desarrollo agrario y territorial que Aragón necesita. Reivindicamos para Aragón los 6550 Hm. cúbicos previstos en el Pacto del Agua.

Es fundamental entender que sin mujeres nuestros pueblos serán cada vez más viejos, más despoblados, más pobres. Las regiones rurales representan sólo en Europa un 92% del territorio y un 56% de la población. El medio rural es fundamental en la generación de empleo y de valor añadido bruto.

Por eso las mujeres de AFAMMER unimos nuestra voz en un mismo grito: ¡POR FAVOR, AYUDENNOS A LLEVAR CALIDAD DE VIDA AL MEDIO RURAL!

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