Cartas al Director: “ Clamor en la calle”

ANA GRANDE OLIVA

Portavoz de Educación y Cultura

del Partido Popular

El pasado 3 de noviembre se celebró en la sede del Parlamento uno de los debates más importantes de la actual legislatura: la presentación del Proyecto de Ley de Educación del Partido Socialista, una mala Ley que llega al Congreso sin acuerdo, sin debate y sin el apoyo de la comunidad educativa porque no contenta a nadie y ha soliviantado a todos los miembros del sector educativo al considerarla un atropello sistemático a sus derechos y libertades. Razones por las se espera que miles de personas salgan a la calle en esa gran manifestación que se celebrará el próximo sábado.

Los motivos que esgrimen los convocantes de la manifestación las comparte plenamente el Partido Popular: la libertad de los padres para elegir el centro que quieren para sus hijos, la mejora de la calidad del sistema educativo, el reconocimiento de la labor del profesorado en el sentido social, económico y profesionalmente y, por supuesto, la existencia de un sistema educativo vertebrado que asegure una formación común a los alumnos. Éstos son principios irrenunciables que compartimos, no sólo con la inmensa mayoría de la comunidad educativa, sino con la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Comprendemos la preocupación que manifiestan los padres ante la vulneración del derecho a la libre elección de centro que asiste a las familias, ya que la L.O.E. antepone la planificación de plazas ofertadas por la Administración educativa, al derecho que asiste a los padres a elegir no sólo el tipo de educación que quieren para sus hijos, sino el centro educativo donde ésta se imparta, aspectos que recoge el art. 27 de la Constitución.

Entendemos igualmente la preocupación de los padres por la educación que van a recibir sus hijos, ya que esta Ley es regresiva y vuelve a los principios educativos de la denostada L.O.G.S.E. Así, mantiene el fracasado modelo de comprensividad lo que supone ?café para todos?, devalúa la cultura del esfuerzo y permite que los alumnos pasen de curso con tres asignaturas suspensas, elimina las pruebas extraordinarias, no garantiza medidas para paliar el fracaso escolar, empobrece las materias humanísticas y científicas, diseña un modelo de bachillerato de baja calidad, caótico en el plano organizativo y sin una prueba general que nos homologue al resto de Europa e impone una nueva asignatura de adoctrinamiento ?Educación para la ciudadanía?. Y como ?guinda del pastel? da por buenos los ?novillos?, ya que ampara las faltas colectivas a clase por encima de las decisiones de los padres.

Y así, con una irresponsabilidad sin límites, el Gobierno del Partido Socialista ha acudido al Parlamento a defender una Ley que, en su línea de desmembrar España, supone la quiebra del consenso constitucional en materia educativa al permitir la ruptura del sistema español en 17 sistemas diferentes. Paradójicamente, el Partido Socialista se erige como adalid y defensor de la escuela pública, cuando en realidad es la gran perjudicada en esta Ley. La falta de calidad del sistema educativo y la ausencia de una carrera profesional para los docentes a quien más afecta es a la enseñanza pública. Lo que resulta sorprendente es que el PSOE siga insistiendo en los principios educativos que han llevado precisamente a la enseñanza pública a unos niveles muy inferiores al del resto de los países europeos. La educación es un derecho que asiste a todos los ciudadanos y si no se adoptan medidas para la mejora de esta ley puede suponer el principio del fin de la escuela pública en nuestro país.

Mariano Rajoy ofreció al presidente del Gobierno un Pacto por la Educación. Así, la propuesta del PP defiende los principios de calidad, equidad y libertad, ya que se necesita un sistema educativo de calidad. Un sistema que permita reducir al máximo el elevado fracaso escolar que padece España. Un sistema que dignifique la labor del profesorado.

Defendemos un modelo educativo en el que se prime el esfuerzo de los alumnos y se ofrezca más ayuda a quien más lo necesite. Defendemos que el sistema debe ser evaluado permanentemente. Defendemos un modelo de centro público de calidad en el que confíen padres, profesores y alumnos .

La educación es patrimonio de toda la sociedad, hecho que el Partido Socialista olvida cuando pretenden aprobar una Ley , ?su ley?, que inquieta a la sociedad, que es nociva para padres, para profesores y para alumnos. que demandan una rectificación. Y en esa demanda nos van a encontrar los ciudadanos que tomen la calle el próximo día 12 .

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