Estorninos 1 ayuntamientos 0

Cristina Pérez Diego

Un político, jamás, debe de afirmar que ya no puede hacer nada más. Tampoco que se está haciendo todo lo que se puede y que no se puede hacer más. Jamás. ¿por qué?. Pues porque si un político se encuentra desesperado, teniendo a su mano herramientas y presupuesto...¿qué hacemos los ciudadanos que tenemos voluntad y el derecho a la pataleta como única herramienta?. El haraquiri, directamente.

Eso es lo que muchos pensamos escuchando las declaraciones de Carmen Cáceres en Radio Huesca. No. No, eso no. Los estorninos están colonizando nuestra vida poco a poco. Una piensa que se acabará el mundo y allí estarán estos pajaritos para contarlo.

Pero. Después de escuchar al concejal de medio ambiente del ayuntamiento de Figueras, hay un paso de acercamiento y comprensión hacia esa impotencia manifestada en voz alta. Lo mismo, casi con las mismas palabras, el concejal Pere Pujulá también dio la batalla por ganada: Estorninos 1 ayuntamientos 0.

Para evitar llegar a ese marcador, en Figueras, hasta se dedicaron a espolvorear uno por uno, los quince mil árboles con ajo y pimienta. Y nada. La solución que tomaron fue la de cerrar el parque al ciudadano, mientras los estorninos lo habitan.

Pero, la reflexión del concejal catalán va más allá. Han decidido trasladar este problema a instancias superiores, conociendo además que lo sufren muchas ciudades de otros países y, en todas, la respuesta es la misma: no podemos hacer más.

Cuando a un político se le escapa la impotencia por la boca, analicemos el por qué. Quizá alguien esperaba que Carmen Cáceres se inventara una solución como el ajo y la pimienta para dejar tranquilas las conciencias por unos días. Pues no. No hay solución. Esto es una plaga en toda regla. Y las cosas, cuanto más claras mejor ¿no?

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