Cartas al director: ¡Qué caro está el café!

Nuestra ministra de fomento, o la ministra de fomento de Madrid, acaba de perder una bonita ocasión de callarse, y nos ha ilustrado con una perla de las que en estos departamentos ministeriales se estilan ?alcanzando méritos para la antología del disparate- para explicarnos la diferencia de precios entre los trenes del resto de España y los de la líneas Madrid-Lérida y Zaragoza-Huesca. Creo que, a pesar de su capacidad de discernimiento nos ha entendido mal: queremos que aquí ponga los trenes que ha ubicado en esa línea Toledo-Madrid, con sus horarios y sus tarifas. O que baje los precios de ésta y quite el vagón cafetería, que ya la invitaremos nosotros al café. O que dimita.

Le vamos a proponer la aventura de ir de Zaragoza a Huesca cualquier día: puede hacerlo en tren, pero tendrá que ir vestida como un esquimal. La estación que han construido se ha quedado helada. Bueno, tiene cafetería. Tendrá que pagar tres a cinco veces más que por el mismo trayecto en otro sitio, y sólo podrá salir a las siete y pico de la tarde. Pero tendrá vagón cafetería. Si espera todas esas horas se quedará congelada a buen seguro. Eso sí, dispondrá de vagón-cafetería. También puede ir por carretera, pero se quedará atascada en su magnífica rotonda, que debe ser como las que ha hecho (¡Ah, no que allí en la M-40 no?!) y que nos hace perder a muchos miles de aragoneses 10 minutos diarios, y ganar números para un infarto. Si sumamos el tiempo, cuánta vida se pierde allí cada día?.(al menos un mes) Menos mal que es gratis, porque allí no ha instalado por el momento una cafetería.

Si tuviera gracia se podría decir:

La ministra de fomento

Nos lo ha querido explicar.

O me toma por jumento

O no lo puedo pillar.

O importamos un pimiento

A esta señora ejemplar

O con cara de cemento

Nos va a volver a engañar.

Ha obrado un nuevo portento

Al lograr diferenciar

Por un líquido elemento

Que café ha dado en llamar

El precio con suplemento

Que nos quiere aquí cobrar

Valleinclanesco esperpento

Ha dado en representar.

Un tren que es mucho más lento,

Más caro va a resultar.

Marcelino desatento

Ya deja de porfiar.

Y un apunte final: cuando gobernaba el PP nos maltrataban en Madrid; don Marcelino Iglesias dixit. Pero ahora el Sr. Rodríguez Zapatero, que sabe bien que nuestro Presidente es masoquista, pues junto a un paciente chino ?sí, sí, chino de verdad-, fue el único que le aguantó en el debate autonómico, se ha pensado que le gusta que siga perversamente tratando a Aragón. Mejor que su ministra y él piensen que somos como Toledo. O incluso, por favor, que dejen de pensar.

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