El alcalde de Barbastro y técnicos de patrimonio valoran “in situ” el estado de las fuentes del Azud y del Vivero

Técnicos de patrimonio del Gobierno de Aragón, a petición de la alcaldía del Ayuntamiento de Barbastro, han estado visitando a lo largo de la mañana de este martes el entorno de las fuentes del Azud y del Vivero para valorar el estado de conservación de dichas fuentes y tomar la decisión oportuna.

Tras la reunión mantenida entre el alcalde de la ciudad, Antonio Cosculluela, el concejal de urbanismo Luis Sánchez y la técnico de patrimonio, y arqueóloga, de la Comarca de Somontano, Nieves Juste y a partir de la solicitud del alcalde al Director general de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Jaime Vicente Redón, dos técnicos de patrimonio de la DGA se ha acercado hasta Barbastro para inspeccionar el estado de las fuentes.

Antonio Cosculluela, alcalde de Barbastro, ha acompañado personalmente a los técnicos de patrimonio del Gobierno de Aragón y a la arqueóloga Nieves Juste, en su visita a la zona de las fuentes. Estos trabajos de evaluación de los restos van a continuar en los próximos días con el objeto de elaborar los correspondientes informes técnicos sobre el estado de los restos de las fuentes aparecidos estos días. El alcalde de la ciudad informa que se va a proceder a realizar una cata arqueológica y que por el momento las obras en el lugar concreto de las fuentes del Azud y del Vivero se encuentran paralizadas. El resto de los trabajos para la adecuación de las márgenes del río Vero continúan con normalidad.

En el momento en que se hayan elaborado los informes técnicos pertinentes por parte de los responsables de patrimonio del Gobierno de Aragón, éstos serán evaluados para tomar la decisión más adecuada. De momento, informa el alcalde, "no hay nada decidido sobre cual va ser el destino final de estos restos. Queremos esperar a tener todos los informes sobre la mesa para adoptar la solución más acertada".

Estas dos antiguas fuentes que dieron nombre a la calle, quedaron enterradas en los años 60 como consecuencia de las obras de canalización del río Vero. La fuente del Azud, cuyo origen es renacentista, fue desenterrada a principios de los años 80. Entonces se desmontó la parte superior y esas piedras han desaparecido por lo cual resulta sumamente complicada su rehabilitación. En cuanto a la fuente del Vivero, sus orígenes se remontan al siglo XIX y con las obras de estos días se ha vuelto a descubrir parcialmente.

El Ayuntamiento ha realizado ya fotografías de los restos y ha recogido también datos técnicos y medidas de las fuentes para estudiar la conservación de las fuentes. A partir de ahora, a instancia también del propio ayuntamiento, serán los técnicos de patrimonio del Gobierno de Aragón quienes se ocupen de valorar de forma más exhaustiva el estado de los restos y las posibilidades o no de conservación.

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