El Centro Cultural Ibercaja inaugura este lunes la exposición "Carrera Blecua, cerámicas"

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El Centro Cultural Ibercaja de Huesca inaugura este lunes la exposición ?Carrera Blecua, cerámicas?, que permanecerá abierta hasta el próximo 10 de enero. Durante la inauguración, se ofrecerá al público un espectáculo musical creado expresamente para este acto por el compositor experimental Justo Bagüeste, con la voz de Sonia Barba y con visualizaciones. Será una improvisación de música electrónica inspirada en la obra de Carrera Blecua ?Tu vino, mi vinagre?.

En su última obra Carrera Blecua se ha aproximado al mundo de la cerámica. No se ha convertido en ceramista de repente, sino muy al contrario, su interés es desarrollar su trabajo dentro de las posibilidades intrínsecas de lo cerámico, con el fin último de integrarlo en su mundo creativo.

Muchas de las obras están realizadas en talleres tradicionales de Túnez, donde ha permanecido en un periodo comprendido entre marzo, abril y mayo de 2004. Su interés por viajar a este país consistía en aproximarse al mundo de lo artesanal como espacio idóneo para proseguir su personal camino de creación. En su estancia en el Norte de África, Carrera Blecua se ha situado en los puntos neurálgicos de la cerámica tradicional tunecina: las ciudades de Nabeul y Hammamet. Y posteriormente ha ultimado algunas obras en Muel (Zaragoza) un lugar conocido por su respeto a las técnicas tradicionales como base a nuevas vías abiertas a la vanguardia.

En la exposición, podemos deleitarnos con un conjunto muy variado de piezas. El tratamiento flexible, libre de inhibiciones, proporciona a las formas, volúmenes y texturas un ritmo fluido, muy dinámico y espontáneo, abundante en flujos y corrientes que saben arrastrar al espectador a un lugar tan perturbador como fascinante, que constituye, en sí mismo, toda una revelación de ese sentimiento trágico de la vida que embarga a Carrera Blecua y que tan fielmente se trasluce en toda su producción. Estas piezas cerámicas ostentan una gran exquisitez, porque tratan el material con suma nobleza; ésta es apreciable, aún en mayor medida, en las piezas más pequeñas, como esas teselas que parecen encapsular a seres llenos de humanidad, que surgen ante el espectador flotando en una especie de materia viscosa, absortos en su propio drama de vivir.

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