Limitaciones en uso de las minimotos

Las minimotos no siempre tienen la calificación de juguetes y su utilización está sometida a una serie de limitaciones. Dada la proliferación de estos vehículos, la Dirección General de Consumo advierte de que el hecho de que la mayoría de estas motos funcionen con energía eléctrica y tengan un tamaño reducido, no debe llevan a los padres a pensar que han adquirido un juguete, por lo que es conveniente puntualizar algunas cuestiones.

Las minimotos se clasifican, según sea su sistema de alimentación, en eléctricas y de combustión. Para afirmar que una minimoto merece la consideración de juguete ha de reunir estas características:

Debe ir alimentada con una batería de potencia inferior a 24 voltios.

- Sus destinatarios han de ser niños menores de 14 años.

- Debe estar provista de marcado CE.

- Y, en todo caso, deben figurar las instrucciones de uso y montaje, así

como las recomendaciones y advertencias de seguridad; todo ello, por supuesto, en la lengua oficial del Estado.

A todo ello debe añadirse que estos vehículos no pueden circular por la vía pública. Además, en aquellos casos en los que superen la velocidad de una persona caminando (aproximadamente 6 Km/h) el etiquetado debe informar de que no pueden circular por las aceras y demás zonas peatonales.

Las minimotos propulsadas mediante una batería eléctrica con potencia superior a 24 voltios y las de combustión no tienen la consideración de juguete, sino "artículos con fines recreativos", lo que conlleva la prohibición de que sean utilizadas por menores de 14 años. Sus características son:

- No pueden circular por la vía pública.

- Deben indicar que su uso está reservado a mayores de 14 años o sólo para adultos.

- No figurarán imágenes de niños, o referencias a los mismos, ni en el

producto, ni en su etiquetado, ni tampoco en la publicidad que se realice.

- No pueden venderse en jugueterías o en las secciones de juguetes de las grandes superficies, ya que sus destinatarios no son, en ningún caso, los niños.

Desde la Dirección General de Consumo se desea insistir, por lo tanto, en que en la mayoría de los casos estos artículos no son juguetes, que los consumidores deben asegurarse de que las instrucciones de estos aparatos están redactadas en castiellaso, así como las debidas advertencias para garantizar la seguridad en su utilización, y que las minomotos no pueden circular por la vía pública.

Conviene recordar la transcendencia que el juego y el juguete desempeñan en el desarrollo de los niños, y la importancia tanto de la seguridad como de educar en un consumo responsable. La Dirección General de Consumo tiene a disposición del público en general el teléfono gratuito de información al consumidor (900 12 13 14), donde pueden plantear cualquier cuestión que les preocupe como consumidores.

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