La Asociación Frater continúa trabajando por la igualdad de las personas discapacitadas

Cada día las personas con discapacidad se enfrentan a numerosos problemas. En Huesca la Asociación Fraternidad Cristiana de Enfermos y Discapacitados físicos trabaja por la integración total de los minusválidos. El objetivo es que el enfermo sea responsable de sí mismo sin tener que depender de otras personas. Una tarea un tanto complicada, puesto que los enfermos tienen que luchar cada día contra las barreras arquitectónicas, además de otros esfuerzos económicos.

A pesar de los avances que durante los últimos años se han realizado en Huesca para eliminar las barreras arquitectónicas, miembros de la Asociación Frater aseguran que no son suficientes. Muchas aceras están en mal estado, el pavimento es dificultoso para las sillas de ruedas y existen muy pocos bares y restaurantes habilitados para los minusválidos.

La Asociación Frater está trabajando para mejorar los accesos a las iglesias y monumentos histórico-artísticos de la ciudad. Reconocen que colocar rampas en este tipo de construcciones es una tarea ardua y complicada. Miembros de esta Asociación piden al Gobierno que se mejoren cuestiones relacionadas con las prestaciones económicas que perciben los minusválidos, puesto que en algunos casos es muy baja, se fomente el empleo entre las personas con discapacidad y se mejoren las terapias para los enfermos.

Gracias a las diversas asociaciones de Discapacitados como Aspace, Atades, Frater o Cadis en Huesca, tanto los enfermos como sus familiares consiguen mejorar su calidad de vida. Pilar Sanclemente cuida desde hace 5 años a su hermana en silla de ruedas. Reconoce que es una dedicación exclusiva con un enorme gasto económico, que entre medicación, tratamientos y el salario de los cuidadores de apoyo ronda los 4000 euros.

Enfermos y familiares aseguran que a pesar de los avances Huesca es una de las ciudades que menos facilidades ofrece a los discapacitados.

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