El Gabinete de Industria testigo en Walqa de la puesta en órbita del satélite Galileo

2005122828 cohete.jpg

Un total de 45 personas se han dado cita en el Parque Tecnológico de Huesca para ver en pantalla gigante el lanzamiento del satélite Galileo. Buena parte del Gabinete de Industria del Gobierno de Aragón, miembros de la Agrupación Astronómica Oscense y personal del parque han seguido el evento gracias a la señal facilitada por la Agencia Espacial Europea. En un principio la señal ha fallado pero después se ha podido recuperar.

El sistema de navegación por satélite Galileo, la alternativa europea al estadounidense GPS, del que hoy se lanzó el primer satélite de pruebas, precisará una inversión de 3.800 millones de euros hasta su entrada en servicio en 2010.

Ideado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Unión Europea (UE), Galileo precisará de una red de 30 satélites operativos en órbita para su pleno funcionamiento, seis más que los que utiliza el sistema GPS.

A la cita han acudido el Consejero de Industria, Arturo Aliaga acompañado de buena parte de los directores de su gabinete. Eso además de una nutrida presencia de socios de la Agrupación Astronómica oscense.

El sistema contará con el reloj atómico más preciso jamás enviado al espacio, lo que aumentará la precisión de Galileo.

El sistema europeo cubrirá todo el globo, incluidas las zonas de sombra que actualmente tiene GPS.

Sus aplicaciones van desde la navegación de aviones, barcos, trenes y, cada vez más, automóviles y camiones hasta utilidades cartográficas o de explotación minera y petrolera.

Europa dispondrá de un sistema de navegación que permitirá la localización de objetos con un error de un metro, una fiabilidad mucho mayor que la que actualmente ofrece GPS.

Dichos satélites, situados en tres órbitas circulares a 23.616 kilómetros sobre la superficie terrestre, lanzarán una señal de radio codificada constante que permitirá conocer en tiempo real la posición exacta de un cuerpo.

La precisión se consigue midiendo el tiempo que tarda la señal en llegar al receptor, que calcula la distancia que la separa de los cuatro satélites con los que estará conectado. El punto de intersección de tres distancias ofrece la ubicación exacta de un cuerpo en tierra, mientras que la cuarta intersección precisa la posición en el aire y la altitud.

El atractivo del proyecto ha permitido a la ESA recibir ofertas de múltiples países deseosos de invertir en Galileo. China lo ha hecho con 200 millones de euros e Israel con 18 millones.

México, Brasil, Australia, India, Marruecos, Corea del Sur y Ucrania están en negociaciones para integrar el capital del proyecto, mientras que Argentina, Chile, Malasia y Canadá han mostrado su interés en hacerlo.

Pese al gran capital que precisa, la ESA confía en que Galileo sea un éxito comercial que generará unos beneficios al menos 4,6 veces superiores a la inversión. Según sus cálculos, en 2010 habrá 1.800 millones de usuarios de estos servicios, que se multiplicarán por dos en 2020, cuando se espera que este mercado ascienda a 250.000 millones de euros anuales.

La sede de Galileo estará en la localidad francesa de Toulouse (sur) y se calcula que el proyecto generará 150.000 empleos en Europa.

Comentarios