Cartas al Director: 1º de mayo: Seguimos reivindicando

Arancha García-Carpintero Broto

Responsable Provincial CC.OO. Huesca.

“ Por la PAZ. Empleo estable en igualdad. No a la siniestralidad” es el lema conjunto de las organizaciones sindicales de CC.OO. y UGT para este primero de Mayo a nivel nacional. Reivindicaciones que se repiten, pero que por desgracia siguen estando de plena actualidad.

El mundo del trabajo evoluciona como lo hace la propia sociedad, pero eso no significa que la clase trabajadora podamos disfrutar de una situación de justicia social.

Los instrumentos que nos dan las normas para defender nuestros derechos siguen careciendo de realidad o práctica en los centros de trabajo. La jornada establecida como máxima diaria, de nueve horas, es sobrepasada por muchos colectivos. Las 80 horas extraordinarias y voluntarias permitidas al año para todos los trabajadores, son rebasadas por la mayoría, habitualmente forzadas por la empresa, y consentidas porque es una de las pocas posibilidades para mejorar una nómina escasa. Los descansos entre jornada y jornada, que la Ley sitúa en 12 horas, en pocas ocasiones se cumplen, ya que se alternan horarios partidos entre mañanas y tardes. El descanso semanal de 36 horas ininterrumpidas tampoco se practica. Un sinfín de derechos quedan en el olvido, y aunque efectivamente los tenemos conquistados, la realidad del ámbito laboral nos impide disfrutarlos, porque desde la propia clase trabajadora seguimos sin organizarnos para exigirlos, permitiendo que las empresas abusen, una vez más, de su situación privilegiada en una relación que siempre es desigual para las partes.

Y ante la lucha individual para exigir cada uno de esos derechos olvidados, la respuesta empresarial no cesa: despidos de todas las clases inundan el Servicio Aragonés de Mediación , la Inspección de Trabajo o el Juzgado de lo Social.

El despido en nuestro país es ya libre, y tan sólo genera un coste para el empresario, que cada día es menor, porque los Gobiernos han permitido y aprobado reformas en las normas que, precisamente, imponen esta situación. En fin, un panorama que, insisto, aunque efectivamente haya evolucionado, no nos sitúa en una balanza en equilibrio. Por esa razón se hace necesaria la organización sindical de la clase trabajadora, en cada empresa. Y por esa razón es necesaria la reivindicación en esta fecha. Por la Paz, y porque en el país vasco podamos vivir esa nueva etapa sin violencia. Por el empleo estable en igualdad, porque podamos trabajar respetando nuestros derechos, y las mujeres dejemos ya de sufrir esa injusta discriminación. No a la siniestralidad, porque seamos capaces de conseguir el objetivo cero accidentes, y erradiquemos las muertes en el trabajo.

¡Viva el Primero de Mayo!

Comentarios