El ciclo cinematográfico de "Signos" concluye con películas experimentales

El ciclo de cine organizado dentro de “Signos de la Imagen” concluye este sábado con la proyección de doce películas actuales, rodadas entre 1995 y 2005. Primarán los films de género experimental, entre los que destacan “Noches blancas”, de Jesús Generelo, “A violeta”, de María Salgado, y “El cuento de Paco Yunque”, de David Viñuales.

De la animación al género documental, cómico y social. Este ciclo de cine recorrerá el período que va desde 1990 hasta la actualidad utilizando los más diversos recursos cinematográficos. Las cintas que se proyectarán desde este miércoles narran diferentes historias premiadas en certámenes nacionales e internacionales. Javier Gurpergui, profesor del IES Pirámide y experto en al ámbito cinematográfico, introducirá, a partir de las 19,30 horas, en el Salón de Actos de la Diputación de Huesca los aspectos diferenciales de este ciclo de cine.

Durante cuatro días la Diputación de Huesca mostrará los trabajos de jóvenes realizadores de Huesca, Fraga o Jaca en formato digital y video. Cortometrajes en los que se cruzan historias basadas en los dibujos de Ramón Acín, experiencias en el mundo rural de una banda de músicos ambulantes contadas a gran velocidad, relaciones de amistad, de amor o entre los propios compañeros de una fábrica de plásticos y una cinta que narra la vivencia de varias mujeres de El Salvador que después ha servido de base para otros cortometrajes.

Con el ciclo de cine actual, “Signos de la Imagen” pone punto y final a las sesiones audiovisuales que comenzaron el pasado mes de marzo con cine mudo. En total, ha mostrado 84 películas tras realizar una selección entre las más de 500 cintas que el Archivo de Fotografía e Imagen del Alto Aragón ha recopilado en una ingente labor de investigación. En esta tarea la Diputación de Huesca ha colaborado con otras instituciones ya consolidadas como la Filmoteca Española, el Instituto Valenciano de Cinematografía Ricardo Muñoz Suay, la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Zaragoza, así como con otras colecciones privadas.

Para Ángel Garcés, que ha estado al frente del apartado audiovisual en “Signos de la Imagen”, esta experiencia “ha logrado cumplir la doble función de documentar la historia del cine en Huesca y servir de tributo y promoción de autores altoaragoneses”. Precisamente, este último punto es el que adquiere mayor significado en esta última sección de cine dedicada a mostrar -como apunta Garcés- “el renacimiento del cine amateur en la provincia” con las últimas experiencias cinematográficas de directores altoaragoneses.

Signos de la Imagen ha logrado sacar a la luz imágenes inéditas hasta ahora conservadas en filmotecas y colecciones privadas para ser mostradas ante el gran público en tres escenarios diferentes: Huesca, Barbastro y Fraga.

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