La esperanza de vida en Aragón es de 83 años para las mujeres y 77 para los hombres

 

La esperanza de vida al nacer es en Aragón de 83 años para las mujeres y 77 para los hombres, una de las mayores de España. Desde 1975 ha crecido en 5 años para los hombres y 6 para las mujeres. La diferencia entre sexos se ha mantenido en torno a 6 o 7 años a favor de la mujer. La esperanza de vida de las mujeres aragonesas se sitúa entre las más altas del mundo. La mortalidad ajustada por edad ha disminuido mucho desde 1975 y tiende a estabilizarse en los últimos años, pero manteniéndose siempre ligeramente por debajo de la media española.

 

Las principales causas de mortalidad en Aragón son las enfermedades circulatorias (pues son el motivo de un tercio de todas las muertes) seguidas de los tumores, de las enfermedades del aparato respiratorio y del aparato digestivo. La quinta causa de fallecimiento son las causas externas, entre ellas los accidentes de tráfico, que están en el origen del 1 6% de las muertes. La primera causa de los años potenciales de vida perdidos son los tumores (32% en hombres y 44 5% en mujeres) y la segunda las causas externas (lesiones y sobre todo accidentes de tráfico), con un 27% de los años potenciales de vida perdidos en los hombres y el 20% en mujeres.

 

Morbilidad por enfermedades no transmisibles

 

En 2004 hubo 132.200 altas hospitalarias de personas residentes en Aragón, que equivale a más del 10% de la población de nuestra comunidad. Por grandes grupos, las enfermedades del aparato circulatorio, las neoplasias, las enfermedades de los aparatos respiratorio y digestivo, y las lesiones, implican dos de cada tres altas entre los hombres. En el caso de las mujeres, el embarazo, parto y puerperio son el primer grupo diferenciado, coincidiendo los otros cinco grandes grupos siguientes con los de la población masculina, que equivalen a casi la mitad de las altas hospitalarias.

 

El cáncer, además de constituir la segunda causa de mortalidad, es una importante causa de enfermedad. Los principales tipos de cáncer más incidentes (exceptuando los de piel) son en la población masculina los de pulmón (70 casos por 100.000 habitantes/año) y próstata (60 casos por 100.000), y en la población femenina el de mama (70 casos por 100.000/año) y colorrectal (30 casos por 100.000).

 

Según la Encuesta Nacional de Salud más reciente, un 10% de la población, tanto en adultos como en niños, habría sufrido un accidente en el año precedente. El lugar más frecuente de siniestralidad es aquel en el que se pasan más horas del día, el entorno escolar en el caso de los niños y el lugar de trabajo entre los adultos, seguido de la vía pública, del hogar y los accidentes de tráfico.

 

Morbilidad por enfermedades transmisibles

 

Las vacunas han sido una de las medidas más coste-efectivas en salud pública. La administración de la triple vírica (indicada para el sarampión, la rubéola y la parotiditis), iniciada en la década de los 80, ha erradicado casi totalmente la presencia de casos de estas enfermedades en nuestra comunidad autónoma. La gripe estacional sigue siendo uno de los problemas de salad más importante, tanto por la carga de la enfermedad, como por el absentismo laboral y los recursos sanitarios utilizados en ella. En una temporada media puede afectar a más del 3% de la población.

 

La incidencia del SIDA, enfermedad emergente en los años 80, ha disminuido mucho como consecuencia de la aparición de tratamientos con terapias combinadas para las personas seropositivas, aunque todavía sigue sin conocerse con precisión el número de personas infectadas, que se calcula en un 0 3% de toda la población. La tuberculosis es también un importante problema de salud que se creyó olvidado , pero que resurgió en la década de los 90 como consecuencia de un mejor sistema de notificación y el aumento de la coinfección con otras enfermedades. La incidencia en nuestra comunidad, históricamente siempre algo superior a la media nacional, se cifra en torno a los 20 casos por cada 100.000 habitantes/año.

 

Las toxiinfecciones alimentarías se sitúan entre aquellas enfermedades que más aparentes resultan para la población. No obstante tienen una incidencia estabilizada desde hace 15 años en torno a 70 casos por cada 100.000 habitantes y año. Una situación que puede calificarse de muy buena y que tiene que ver con el control alimentario y la generalización de prácticas higiénicas.

 

 

Determinantes de salud

 

Entre los determinantes de salud figuran la riqueza, las condiciones de vida, el medio ambiente y, desde luego, los hábitos personales y sociales. Aragón tiene un producto interior bruto que era superior en 2004 a la media del país (entre el 19 4 y el 21%), y una tasa de desempleo inferior a la media española. La escolarización alcanza prácticamente a toda la población de escolarización obligatoria, y por encima de la media española en el resto de los niveles educativos.

 

En cuanto a la estructura del gasto de los hogares, casi la mitad del presupuesto anual se destina a dos grandes apartados, vivienda y alimentación. El porcentaje de hogares que están por debajo del umbral de la pobreza (definido como el 60% de la media nacional del gasto medio equivalente por hogar) se sitúa en torno al 8%, muy inferior a la media nacional.

 

Otro factor determinante es la seguridad alimentaría. En Aragón hay más de 15.000 establecimientos de restauración, bares, carnicerías, etc., en los que se ejercen más de 80.000 inspecciones anuales. Sirva como ejemplo que entre los años 2002 y 2004 se practicaron casi 6.000 análisis microbiológicos de control en alimentos, en los que solamente se hicieron un 4% de aislamientos, una cifra escasamente significativa si se tiene en cuenta, además, que la mayoría de ellos no tenían repercusión para la salud. En cuanto al agua de abastecimiento público, en 2005 el 96% de los análisis la dieron apta para el consumo y en ningún caso hubo riesgo para la salud.

 

Al estudiar los hábitos alimentarios destaca el hecho de que el 92% de la población aragonesa consume productos lácteos todos los días. El 95% come carne tres o más veces a la semana, aunque sólo el 64 6% toma pescado con esa periodicidad. A diario, el 72 6% de los aragoneses consume frutas fresca y el 60 5% verduras y hortalizas. El 35 8% ingiere legumbres más de una o dos veces por semana y el 39 8% de la población total (57% de los menores de 15 años) come dulces a diario.

 

En 2003, un 13 5% de la población adulta en Aragón era obesa, frente al 12 7% de 2001. La distribución por edad y sexo muestra un patrón muy diferente en hombres y en mujeres. Entre los primeros la mayor proporción de obesos se da entre los 35 y 44 años, y luego disminuye. En las mujeres aumenta a medida que aumenta la edad.

 

Las encuestas indican que el porcentaje de fumadores ha disminuido en Aragón hasta menos del 30% en 2003, pero sigue siendo superior a la media de nuestro país. Aragón es la cuarta comunidad con mayor porcentaje de población fumadora. El alcohol y el tabaco son las drogas legales más consumidas por la población de entre 14 y 18 años. Les siguen otras sustancias ilegales, a mucha distancia, como el cannabis, el speed y la cocaína.

Comentarios