Elevada inflación, estancamiento productivo y debilidad en las exportaciones, cruz de la moneda económica de Aragón

El crecimiento de la economía aragonesa se sitúa por encima de la media nacional (y también por encima de la media europea). No obstante, hay defectos; los apunta la revista Economía Aragonesa (editada por Ibercaja). Son: Mantenimiento de una elevada tasa de inflación anual, estancamiento de la productividad y debilidad de las exportaciones. Esta publicación apunta que "de no rectificarse, erosionarán la competitividad de las empresas aragonesas".

Los pilares del buen comportamiento económico aragonés se encuentran, según Economía Aragonesa, en la consolidación de la inversión en bienes de equipo como motor de la demanda interna, la fortaleza de la construcción y el fuerte dinamismo del mercado de trabajo, que sitúa a Aragón con la tasa de desempleo más baja de España.

El crecimiento económico de Aragón se sitúa en el 3,5 por ciento, una décima por encima de la media nacional.

La citada revista analiza también la atención a la dependencia; dice que "es un gran reto para la sociedad española en general, y para la aragonesa en particular". Añade que "pese al esfuerzo realizado en Aragón en los últimos años, que ha permitido reducir casi a la mitad las listas de espera, queda mucho por realizar a la vista de las proyecciones demográficas disponibles".

Otro de los informes se fija en el desarrollo de las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, gracias a los fondos comunitarios Leader. Estas comarcas del Pirineo oriental aragonés se enfrentaban a un enorme problema de despoblación y envejecimiento. Acogiéndose a fondos comunitarios han ido impulsando iniciativas, que concluyen con un balance de 188 proyectos en distintas fases de desarrollo y la creación de 213 puestos de trabajo (han permitido crear nuevas expectativas económicas orientadas al ámbito del turismo, el ocio y la puesta en valor del patrimonio cultural y arquitectónico).

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