Unificación de criterios entre las distintas administraciones ante la “fibromialgia”

Este es el mensaje de este año en el Día Internacional de esta enfermedad junto al síndrome de fatiga crónica y que van a dar a conocer este viernes desde la asociación que agrupa a los afectados de estas patologías en el Alto Gállego y Jacetania. Se va a colocar una mesa de información como todos los años en la entrada de los centros de salud de Sabiñánigo y Jaca de diez de la mañana a la una de la tarde.

“Se repartirán gratuitamente además de trípticos, lápices y folletos unos lazos verdes para que todas las personas que lo deseen se solidaricen con los afectados de esta enfermedad que por el momento a pesar de las ya muchas investigaciones no tiene tratamiento” ha manifestado Salo, miembro de esta asociación .

A la hora de abordar el tratamiento de la enfermedad en las diferentes comunidades este año se denuncia que “existen diferentes valoraciones con que la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica son entendidas, ya sea por parte de las consejerías de Bienestar Social o las de Sanidad”.

Ha destacado “la falta de relación entre los organismos de evaluación médica con el médico responsable del tratamiento y control del paciente. Y decimos con perplejidad ya que se están dando casos de gerencias de hospitales que no entienden la problemática de la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, así como casos de rebelión infantil de unos facultativos que no le dan importancia. La arbitrariedad antes denunciada es quizás uno de los obstáculos más evidentes en la normalización de los tratamientos de estas enfermedades”.

Por lo que recuerdan en el manifiesto de 2006 que “no hay protocolos unificados para todo el Estado. Nadie entendería que el cáncer, la hepatitis B o el sida fuesen tratados de manera diferente en función de si el paciente es gallego, andaluz o aragonés. Y en cambio la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica navegan en un mar de dudas que van desde esfuerzos significativos en algunas comunidades hasta la decepcionante palmada del médico en el hombro del paciente mientras le dice “no sufra, esto son los nervios”.

La misma arbitrariedad se manifiesta igualmente en la concesión de invalideces, donde los criterios forman parte de justificaciones a veces contradictorias y aquello que es bueno para uno es malo para el otro. El Estado podría unificar criterios. Pero no hay voluntad política. O en todo caso se manifiesta simplemente en un apoyo verbal o en aquella antigua actitud de la comprensión como coartada para no dar recursos ni impulsar decisiones ni tampoco investigaciones.

Salo en sus declaración es a Radio Huesca Digital ha recordado que “en este Tercer Manifiesto del Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de fatiga crónica, no queremos creer que el vaso está medio vacío si no que está medio lleno. Hasta ahora el Estado del Bienestar ignoraba nuestro malestar. Pero ha sido el trabajo de las asociaciones el que, en toda España, ha ido concienciando a los poderes públicos y a la opinión pública, para que entiendan que no hay enfermedades inexistentes. Allí donde hay un enfermo hay una enfermedad. Las enfermedades no se han de ir a buscar en los libros para considerar que son verdaderas. Eso pasaba en años anteriores. Llegaba cualquier afectado o afectada de Fibromialgia y de Síndrome de Fatiga Crónica y eran muchos los médicos que despreciaban aquel dolor y aquella sintomatología. Todo ello confirmando la idea absurda de que aquello que ignoramos no existe”.

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