Transgénico o ecológico, cantidad o calidad

Luis Laiglesia

Permítanme en esta ocasión una reflexión sobre la producción agraria de la provincia de Huesca, esa faceta económica tan esencial y tan olvidada al mismo tiempo.

Me cuentan que las producciones de maíz ecológico de todo Aragón han sido contaminadas por genes transgénicos, lo que ha supuesto una pérdida económica importante para los agricultores que habían apostado por una producción, no sé si mejor, pero sí más natural de las alimentos.

Ese hecho ha suscitado un interesante debate acerca de si ambos modos de producción son compatibles o no, y si en el futuro van a quedar productos como los de antaño.

Sin entrar a valorar la calidad y la seguridad alimentaria de los transgénicos, sin entrar a valorar el sistemático incumplimiento de las multinacionales de la alimentación en cuanto a la información de los ingredientes transgénicos que incluyen en sus productos como el maíz y la soja, hay quienes queremos que la producción ecológica siga existiendo. Aunque parece que hemos comenzado a perder la batalla.

Los alimentos ecológicos son los que más se acercan a los sabores tradicionales, a los tipos de producción apegados a la tierra, y los únicos cuyo tipo de producción garantiza la sostenibilidad del mundo rural tal y como lo hemos concebido hasta ahora.

La dicotomía transgénico-ecológico es la dicotomía cantidad o calidad. La trnasgénesis, tal y como se ha aplicado hasta la fecha, es, ante todo, producir más a menor coste, sin embargo, la producción ecológica es producir menos, pero producir mejor y de manera más respetuosa.

Aragón está en el punto de elegir. O elige transgénesis o ecología, cantidad o calidad. En este aspecto el Gobierno de Aragón tiene la decisión, una decisión que deberá atender a los intereses de las multinacionales o a los intereses de un sector que cada día se siente más abandonado.

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