El inicio de las obras del futuro Museo Diocesano de Barbastro novedad destacada en el Día Internacional de los Museos

El arte sacro, el vino y la religiosidad popular son temas destacados que se exponen en los distintos museos de Barbastro y la comarca del Somontano y que se pueden visitar con motivo del Día Internacional de los Museos. El Museo Diocesano ocupa, desde su inauguración en 1975, los locales de los antiguos archivos capitulares. Alberga casi 300 piezas que datan del siglo XII hasta el siglo XIX, siendo las más significativas un antiguo fragmento de frontal de altar, el pantocrátor románico de Vió, tablas góticas y esculturas renacentistas.

 

El Museo, que alberga además de fondos de las parroquias de las diócesis, los procedentes de la Catedral, celebraba su trigésimo aniversario el año pasado ante la expectativa de la nuevas instalaciones dentro del Palacio Episcopal. Las obras de remodelación y ampliación del Palacio Episcopal y su entorno comenzaban a mediados del mes de marzo.

El Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón adjudicaba a la unión temporal de empresas, Estructuras Aragón S.A. y Ocinsa Obras y Construcciones S.A., las obras de remodelación del Palacio Episcopal y su entorno por un importe de 8.104.266, 46 euros y un plazo de ejecución de treinta meses. El proyecto, redactado por el arquitecto José Miguel Ferrando, contempla la ubicación en el Palacio Episcopal del futuro museo diocesano, las dependencias de la Diócesis, y los archivos diocesano y municipal. El delegado de Patrimonio de la Diócesis Barbastro-Monzón, Enrique Calvera, explica que en las nuevas dependencias se expondrá el arte “modesto pero representativo de Barbastro y el Pirineo”.

El nuevo volumen no sólo da continuidad exterior entre edificios sino que establece una coherencia funcional en el interior. Del actual edificio se conservarán las fachadas, artesonados, y la recuperación del patio como circulación. El futuro museo ocupará el volumen del Palacio con fachada hacia la plaza y a la calle Palacio, además de la ampliación al jardín distribuyéndose en las plantas baja, primera y bajo cubiertas actuales, más dos plantas sótano de nueva creación. Las dependencias de la Diócesis y los Archivos Diocesano y Municipal ocupan el edificio orientado a la calle Palacio, la calle Academia Cerbuna y al jardín exterior. En este volumen se alojan todas las dependencias administrativas, distribuyéndose en las plantas baja, primera y tercera. La existencia de los archivos con personal independiente obligó a elegir un emplazamiento que fuera próximo a la diócesis por el uso de sus fondos desde la misma y, además, una independencia para el archivo del ayuntamiento de Barbastro.

La relación de museos de arte sacro incluye también, la visita al dedicado a los Mártires Claretianos inaugurado en noviembre de 1992, con motivo de la beatificación de los 51 mártires fusilados en los albores de la Guerra Civil Española, y que se asienta sobre las ruinas del antiguo convento. El museo conserva los restos de los mártires en una cripta, objetos personales de los claretianos fusilados y los últimos escritos que algunos de ellos dejaron en la cárcel minutos antes de morir.

El Museo del Vino de construcción más reciente es otra de las visitas obligadas en la ciudad de Barbastro. Si hay un elemento que caracteriza al Somontano desde la época de la dominación romana es, sin lugar a dudas, el vino que vive en la actualidad un auge inusitado por la gran cantidad de caldos y la variedad de bodegas agrupadas en la Denominación de Origen Somontano.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Somontano ha comenzado la remodelación del actual Espacio del Vino, ubicado en el Complejo de San Julián y Santa Lucía de Barbastro, cuyas obras se están desarrollando. El objetivo es convertirlo en un centro moderno de promoción de los caldos del Somontano, a la vez que se dan a conocer los principales encantos de la comarca.

El presidente del Consejo Regulador, Mariano Beroz, señala que con el inicio de las obras comienza un proceso de cambio y modernización de este emblemático edificio de la ciudad. Un espacio que se quiere convertir en algo práctico, con la venta de los vinos de las Bodegas que pertenecen al Consejo, además de centrarse en una mayor promoción del territorio y de todo lo que gira en torno al sector vitivinícola.

La primera fase de los trabajos se centran en la primera planta del edificio puesto que se quiere convertir en una sala de catas para el público en general que esté interesado en conocer y saber un poco más sobre el vino, además de organizar diferentes encuentros profesionales que se desarrollarán a lo largo del año. Un proyecto para el que se cuenta con un presupuesto de más de 180.000 euros, financiado por el Instituto Aragonés de Fomento, a través de la Consejería de Industria, Turismo y Comercio del ejecutivo autonómico, y el propio Consejo Regulador. Beroz se muestra ilusionado con esta apuesta por ofrecer una nueva imagen del Espacio del Vino a los turistas, a la vez que un mejor servicio.

 

El museo, en sus distintas salas, muestra al visitante el significado de conceptos como tierra, vino, climatología o corcho, entre otros, una visión más realista de la actividad con diapositivas y proyecciones de las bodegas, los vinos y viñedos y paneles informativos de los pueblos que forman la Denominación de Origen.

 

 

 

 

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