El Forcusa Huesca se jugará la permanencia en Almoradí tras empatar en casa (24-24)

Negro panorama el que tiene el conjunto oscense que está obligado a ganar el próximo sábado en el Pabellón de Almoradí o a empatar a más de 24 goles para seguir en la División de Honor B. No supieron los de Bebhesko ganar un partido en el que la garra y entrega de los visitantes en defensa anularon totalmente al Forcusa Huesca que fue un manojo de nervios e imprecisiones.

El partido fue siempre con el BM Huesca por delante en el marcador con rentas que llegaron hasta los cuatro goles, pero en ningún caso daba la sensación que los locales pudieran romper el marcador e irse con claridad. Siempre eran los alicantinos los que reducían la ventaja con suma facilidad lo que hizo que conforme pasaron los minutos los nervios se apoderaron del Forcusa que no dio una a derechas.

En la primera parte dio la sensación que no habría muchos problemas para ganar con una salida fuerte de 4-1 que no se supo rematar. Almoradí se fue creciendo y al descanso se llegó con un inquietante 13-11 después de un primer periodo con el electrónico haciendo la goma constantemente, siempre a favor del BM Huesca.

La segunda mitad comenzó igual y parecía que ahora sí que sería la definitiva, pero la garra y tesón de los de José Francisco Nolasco les hizo mantener la situación y no dejar que los oscenses se fueran arriba. Las imprecisiones y que el equipo está tocado por dentro, como quedó patente de nuevo en este encuentro, sirvió para que Almoradí no sólo creyera en un buen resultado, sino que estuvo a punto de ganar incluso el partido.

Al final empate a 24 goles y bronca del público que mostró su descontento por lo que fue un partido del que se esperaba una victoria cómoda y en cambio se sale con un panorama muy complicado para la vuelta. Almoradí dio la sensación de ser un equipo inferior físicamente, pero muy ordenado y combativo. Su defensa adelantada fue clave ya que Forcusa Huesca no supo atacarla en ningún momento.

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