El castillo de Venta Ballerías se derribó porque suponía un peligro, según los propietarios

El castillo de Venta Ballerías fue derribado porque suponía “un peligro” para los vecinos, según el encargado de la finca donde se ubica el edificio, Juan José Latorre. La decisión de derruir la parte arcillosa del castillo se tomó al comprobar que corría riesgo de desprendimiento sobre las casas colindantes. Propietarios, vecinos y Ayuntamiento aseguran que ha sido “la solución menos mala”.

El responsable de la finca donde se ubica el castillo explica que una parte del monumento ya se derribó a finales de los años 50 y lo que se ha hecho ahora ha sido por precaución. Según Juan José Latorre, se ha optado por eliminar la parte de la fachada del castillo que no era de piedra y se ha dejado en pie lo que no suponía un peligro para los vecinos.

El alcalde de Huerto, Antonio Castro, lamenta que se haya tenido que derribar una parte del castillo pero coincide con los propietarios del mismo en que ha sido la solución “menos mala”.

La tramitación de dos denuncias penales por un presunto delito de expolio contra los propietarios de la finca por parte de Patrimonio y del Departamento de Cultura aragonés ha sorprendido a los propietarios y los vecinos porque, según señalan, hasta ahora nadie se había preocupado de conservar el monumento. Además, según Latorre, los propietarios desconocían que el castillo fuera un Bien de Interés Cultural.

El futuro del castillo está ahora en el aire. Volverlo a construir supondría un gasto considerable de varios millones de euros así que todavía se desconoce qué se hará con él. El alcalde sí advierte que hay otro castillo cercano, éste árabe, que está a punto de caerse, por lo que pide que la DGA actúe antes de tener que tomar medidas drásticas.

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