La cúpula de la pista de hielo de Jaca estará completamente cerrada a finales de agosto

El inicio del montaje de los arcos que soportarán la cubierta de la nueva pista de hielo de Jaca ha transformado por completo la fisonomía de la obra y ha permitido mostrar la verdadera dimensión que tendrá el edificio. La semana pasada comenzó a izarse el arco central, que es el más largo de los ocho que se instalarán en los próximos días. Con una longitud de 92 metros, marca el cenit del emblemático edificio con una altura máxima de 18 metros.

Según Daniel Gutierrez, del despacho de arquitectos Juan Coll Barreu, “ésta es la parte más compleja de todo el proceso de construcción pero también la más espectacular, porque ofrece la auténtica dimensión del edificio y aporta un aspecto más cercano a como será una vez que estén concluidas las obras”. A lo largo de los próximos días se procederá a la instalación de los ocho arcos. La operación es lenta y delicada. Una grúa de grandes dimensiones y capacidad se encarga de elevar las pesadas piezas hasta acoplarlas en las columnas temporales que se han instalado para facilitar su ensamblaje mediante atornillados.

Los arcos están divididos en dos piezas que, a su vez, han sido montadas en la propia obra a partir de tramos de 12 metros, que son la medida mínima permitida para su transporte. De hecho, los arcos de chapa de acero han sido construidos en la empresa asturiana Ascamon, una de las escasas fábricas europeas que tiene capacidad para acometer una estructura de estas característica.

Estos arcos tienen una doble función. Por un lado soportarán la estructura de la cubierta y por otro lado darán cobijo en su interior (es hueco con una altura de 175 cm y un ancho de 115 cm), a todos los sistemas de climatización. Una vez que finalice su instalación se dispondrán las correas que los unirán entre sí y que a su vez sostendrán la cubierta.

La techumbre de la nueva pista de hielo de Jaca está formada por bandejas de aluminio y un aislamiento interior que facilitará la impulsión de aire para climatizar el pabellón. La membrana opaca que cubre el edificio se combina con zonas acristaladas localizadas en todos los cerramientos inferiores del pabellón y en el vestíbulo de acceso, ubicado en la vertiente oeste de la pista. El 31 de agosto está previsto que quede cubierto por completo el coliseo. Entonces se intensificarán los trabajos de adecuación del interior para que quede finalizada la obra en el mes de diciembre. En la actualidad se está cumpliendo los plazos previstos con tres turnos diarios y más de cien obreros a pie de obra.

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