Tráfico realizará 200.000 controles de alcohol en junio a conductores

En el mes de junio del pasado año 280 personas perdieron la vida en accidentes de carretera y más de 1.000 resultaron heridas en toda España. En un gran porcentaje de esos accidentes el consumo de alcohol pudo ser el factor desencadenante, por ello durante el periodo de tiempo comprendido entre los días 5 y 18 de junio la Dirección General de Tráfico llevará a cabo una campaña especial de intensificación de pruebas de alcoholemia que se acompañará con anuncios y mensajes en los paneles de información en carretera, con el slogan “Al volante, ni una sola gota de alcohol”.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aumentarán los controles sobre dicho factor de riesgo, con el establecimiento de más de 800 puntos de control con el objetivo de realizar 15.000 pruebas diarias de alcoholemia a conductores que circulen por las carreteras, con un total aproximado previsto de al menos 200.000 en dicho periodo.

Se pretende incidir sobre este factor de riesgo que origina entre el 30 y 50% del total de muertos en accidentes de circulación. El cumplimiento de la norma evitaría, al menos, 1.000 muertos al año. De los conductores muertos el año pasado, más del 30% presentaba tasas de alcohol elevadas. Durante 2005, 84.153 conductores fueron denunciados en los controles de alcoholemia efectuados por la Guardia Civil de Tráfico

La ingestión de alcohol produce numerosas alteraciones orgánicas y psicológicas que pueden entrañar un grave riesgo durante la conducción de vehículos. Está demostrada la relación entre consumo de alcohol, incluso a bajas concentraciones etílicas, y la reducción de la capacidad de conducción que se refleja en el deterioro de la atención, de las funciones visual y auditiva, perturbaciones en el campo perceptivo, cansancio, somnolencia o fatiga muscular y los accidentes de circulación.

En el artículo 65 de la Ley se tipifica como infracción muy grave la conducción de vehículos habiendo ingerido bebidas alcohólicas con tasas superiores a las establecidas y, en todo caso, la conducción bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos y cualquier otra sustancia de efectos análogos. También se tipifica como infracción muy grave incumplir la obligación, que todos los conductores tienen, de someterse a las pruebas de detección alcohólica. Para estas infracciones muy graves la Ley prevé la sanción de multa de 302 a 602 euros, imponiéndose además, en todo caso, la suspensión del permiso para conducir por un periodo de hasta tres meses.

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