Tres ovejas muertas por un oso crean una gran tensión en el Béarn

Una oveja y dos corderos fueron encontrados muertos este miércoles en una zona del col de Izou, en la región francesa del Béarn, previsiblemente a causa de un ataque de oso. Según informa el diario francés Sudouest, las primeras comprobaciones permiten concluir que se trataría de un ataque de osos, teniendo además en cuenta que en esta zona se encuentra la osa Franska. Fue soltada el pasado 28 de abril en Bagnères de Bigorre, pero el 6 de junio fue localizada en Louvie Juzon.

Los pastores y ganaderos se han levantado en pie de guerra. Medio centenar de ellos se concentraron por la tarde en Nay, ante la consulta de un veterinario que tomó parte en el programa de reintroducción del oso esloveno. Posteriormente depositaron bajo sus ventanas los cadáveres de los tres animales, entre gritos e insultos.

Los ganaderos dieron a las autoridades un plazo de 48 horas para matar a la osa. Si no, aseguraron que lo harían ellos. El presidente del grupo pastoral de Bruges recuerda que ya desde hace tres años, cuando otra osa, Nérée, realizó varios ataques, tomaron medidas para evitarlo, pero no sirven. Por ello, aseguran que la presencia del oso es incompatible con todo. Recuerdan, además, que el animal mató a los corderos por diversión ya que no se los comió.

La discusión ha llegado a los alcaldes. El alcalde de Bruges dice que el problema en este asunto es que el alcalde de Bagnère de Bigorre, que sí que quería los osos, se ha aprovechado de todas las ventajas, principalmente económicas, pero los inconvenientes y perjuicios son para él y para los ganaderos. Aseguran que la presión ha aumentado un punto más en el Béarn.

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