Lafuente plantea no acudir a la Comisión de Urbanismo que analizará los recursos del Área 3

Fernando Lafuente, portavoz del Partido Aragonés (PAR) en el Ayuntamiento de Huesca, ha señalado que “considero no acudir a la sesión de este lunes de la Comisión municipal de Urbanismo, que debe analizar los recursos de los vecinos contra el convenio del Area 3, como una expresión de mi absoluta disconformidad y un gesto de rechazo hacia la actitud del Alcalde, de la concejala de Urbanismo y del grupo de gobierno en todo lo sucedido durante los últimos meses y días respecto a este asunto”.

Lafuente ha explicado en el caso concreto de la próxima Comisión, que “no soy partidario de las ausencias, pero no puedo tolerar semejante desprecio a este representante de los oscenses, cuando el Alcalde afirma sin pudor que todo es un mero ‘formalismo’ porque ya está decidido por silencio administrativo, cuando el miércoles no se nos comunicó en modo alguno que el dictamen sobre esos recursos era por tanto perfectamente inútil, aunque lo sabían, y cuando el convenio ya está firmado por parte del Ayuntamiento pese a que ese dictamen se atrasó. Lo siento, pero conmigo y con cuanto modestamente represento, no se juega. Mi persona es lo de menos, pero la dignidad de un cargo elegido por mis conciudadanos, merece un comportamiento digno”.

“Sin embargo -añade-, ello no es más que una carpeta casi anecdótica en un lamentable expediente de despropósitos cometidos en al Area 3, con documentos descontrolados, contradicciones, compromisos incumplidos… Y aún peor, el cúmulo intolerable de abusos contra valores esenciales de la Democracia, como la igualdad en el trato a todos los ciudadanos desde las administraciones, el respeto a los derechos y la libertad de las personas, la transparencia de las entidades públicas y el correcto uso de los recursos comunes. Lo sucedido con ese presunto ‘censo’ y todo lo que se ha derivado del mismo es tan grave que cuestiona el funcionamiento y la credibilidad de las instituciones, y necesariamente debe ser reparado. De lo contrario, vamos camino de consolidar, justificar y normalizar una forma de actuar más propia de otras épocas que algunos califican ya de despotismo o de caciquismo. Esto nos afecta a todos, no sólo a los vecinos del Area 3. ¿Y no pasa nada? Me niego a aceptarlo”.

En este sentido, Lafuente ha explicado que “Elboj pretende manipular sólo las apariencias. Por eso, aparte de evitar su foto estampando la firma en el convenio con los propietarios mayoritarios, se atreve a opinar sobre el código penal confiando en que se cierre la vía judicial a raíz de la denuncia por tráfico de influencias, para presentarlo como demostración de que no hay nada que asumir o de qué responder. Sin embargo, en Huesca nos encontramos con el reconocimiento público de que se ordenó a la policía comprobar que los vecinos del Area 3 opuestos al desarrollo urbanístico de la zona, tienen su residencia efectiva en las viviendas de su propiedad, con intención de facilitar desde el Ayuntamiento esos datos personales a otros particulares interesados, en el curso de una negociación privada. Habrá proceso en los tribunales o no, pero esa orden e intención no son una irregularidad administrativa, sino un atropello manifiesto que exige la coherencia responsable de sus autores. Por el contrario, Elboj aún tiene la ‘barra’ de decir que, en lugar de presionar, se trataba de favorecer a esos vecinos, pese a que no se les advirtió previamente de las visitas policiales y sus motivos, hubo presuntos excesos y el efecto final ha sido el inverso. Sólo por estas razones, ya debería haber dimisiones”.

El portavoz del PAR concluye indicando que “las controversias respecto a operaciones urbanísticas son negativas, aunque a veces inevitables en defensa del interés general. Sin embargo, tener a gala el número de denuncias en contra, como ha hecho Elboj, es una demostración de prepotencia. Y en este caso, no están a debate edificabilidades, metros cuadrados, euros o legítimos planes de unos empresarios, sino una forma de gobernar, ya que avalar políticamente esa actuación y la nulidad de consecuencias, supone ‘carta blanca’ para repetirla, extenderla a otras áreas, sospechar de todo y de todos, y para transmitir a los ciudadanos que sus representantes pueden hacer y deshacer en períodos de cuatro años, siempre que no sean corregidos por los jueces o se acierte con el tipo de acusación. Por ello, Elboj debe recordar que el ámbito penal es distinto de las evidentes responsabilidades políticas en torno al Area 3, que son un aspecto más sensible ya que nos remiten incluso a la confianza de una sociedad en sí misma y en su sistema de gobernarse. Esa confianza, esos valores que antes citada no están medidos sólo por instrumentos como los códigos, las leyes, las sentencias, sino especialmente por las convicciones y criterios, por la Política, donde no vale todo”.

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