La Quebrantahuesos hace historia, batiendo todos sus récords

Sabiñánigo, este sábado volvía a ser por un día la gran capital del ciclismo nacional con la celebración de la mayor y mejor Quebrantahuesos de toda su historia. Eran un total de 7910 participantes, 7142 ciclistas tomaban la salida a las ocho de la mañana en la XVI Quebrantahuesos, por primera vez con salida escalonada, y media hora más tarde eran 765 los participantes en la III Treparriscos.

Con estos datos, se incrementaba en unos 1500 participantes la cifra de inscritos en la edición anterior. El tiempo también era una de las máximas preocupaciones de los participantes, porque el día amanecía completamente cubierto tras la tromba de agua caída por la noche, y aunque en las primeras horas del día la lluvia respetó a los participantes de la Treparriscos, finalmente hizo acto de presencia, lo que hacía que la temperatura fuera agradable. La tormenta también causaba algún quebradero de cabeza a los organizadores, ya que las precipitaciones de agua ocasionaban un apagón de luz en el Túnel de Escarrilla, aunque este incidente era rápidamente subsanado.

En torno a la una y media de la tarde cruzaba la línea de llegada el primero, el ciclista profesional Aitor Quintana con un tiempo de 5h 26m, batiendo su propio record del pasado año en el que empleó 5h 36m 06s, en completar los 205 kms de recorrido.

A Quintana le seguía el corredor Félix García Casas que hacía lo propio con un tiempo de 5h 31m y 45s y del cántabro Iván Santurde, ganador en tres ediciones de la prueba y al que el pasado año no le acompañó la suerte, ya que sufría una caída, cuando coronaba en tercera posición el Portalet, junto a los que finalmente fueron los dos primeros.

Santurde comentaba a su llegada que “el nivel es altísimo, la prueba cada año se corre más rápido, como lo demuestra el hecho de que este año he hecho un tiempo de 30 minutos menos que hace cinco años” Hay que recordar que en esta edición se rodaba a una velocidad media de 37’72 km/h.

La cuarta posición era para Sergio Pérez.

El cicloturista de mayor edad que participaba en la Quebrantahuesos, era Miguel Vidaurreta de 77 años y el más jóven Jim Sharples con sus 18 años recién cumplidos.

En referencia a la tercera edición de la Treparriscos, al éxito organizativo hay que sumar el éxito deportivo que se quedaba en casa gracias al serrablés Francisco Moreno, que era el primero en completar los 90 kilómetros de recorrido con un tiempo de 2 horas 24 minutos, seguido de su compañero en el equipo junior altoaragonés Huesca La Magia Forcusa, Alberto Ara ( 2h 24m 07s) y el tercer corredor en cruzar la línea de llegada ha sido Javier Goenaga, de Mayencos de Jaca ( 2h 24m 11s).

Alrededor de 800 ciclistas tomaban parte en esta prueba, hermana pequeña de la Quebrantahuesos en la que igualmente hay que destacar que este año no se rodaba a la velocidad de la pasada edición en la que el primer grupo finalizaba la carrera con una media de 36 kilómetros por hora y un tiempo de 2 horas 18 minutos.

Francisco Moreno del Huesca La Magia Forcusa, señalaba que “con tantos participantes no había pensado en ser el primero, pero ya al paso por el campo de golf de Latas, nos hemos ido del grupo, hemos ido abriendo hueco los tres escapados y al final he podido ganar al sprint” añadiendo que su participación en la Treparriscos le va a servir “como preparación para la próxima Vuelta a Lleida y la Copa de España”

Moreno señalaba como puntos decisivos en la prueba “el tramo de Sallent a Formigal, que ha sido muy duro, y el repecho de Escarrilla a Tramacastilla que ha sido muy selectivo”

En féminas, la primera ciclista de la Treparriscos era Xenia Pallarés con un tiempo de 2 horas 46 minutos

El éxito de calidad de esta decimosexta edición de la Quebrantahuesos venía marcada en buena medida por el gran acierto de la organización, en la inscripción vía Internet que permitió el viernes agilizar la recogida de dorsales en la sede de la Comarca Alto Gállego. Aunque tal y como temía el presidente de la Peña Ciclista Edelweiss, Roberto Iglesias, eran en torno a 300 ciclistas sin dorsal, los que no se resignaban a no participar y también tomaban la salida en la prueba.

En definitiva, casi 8000 ciclistas podían disfrutar en una jornada única de la magia de la Quebrantahuesos, una cicloturista que a lo largo de sus dieciséis años sigue una evolución ascendente, como referente organizativo y como ilusión colectiva de todo Sabiñánigo.

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