Cartas al Director: Jaca 2014, nuevo suspenso olímpico

José Luis Benito

Tras 18 años de vanos intentos olímpicos, con seis convocatorias y cuatro candidaturas presentadas, el COI nos vuelve a poner en nuestro sitio, y no por cuestiones baladí: fallan las infraestructuras deportivas, los alojamientos y los transportes, como en otras ocasiones, no es nada nuevo. Vamos de mal en peor, a pesar de que nuestro alcalde nos ha vendido que era el mejor proyecto presentado por la ciudad y sin embargo no hemos conseguido ni al aprobado, quedando los quintos ¿cómo serían de malos los anteriores? Me he quedado perplejo al oír al Sr. Alcalde decir que ahora sabremos en lo que hemos fallado para que a la próxima sea mejor. ¿Nos toma por tontos o qué? Después de seis oportunidades, no se puede alegar desconocimiento como cuando se acude por primera vez. Si te presentas en serio a un examen, sea del COI o de unas oposiciones, hay que llevar la lección bien aprendida y no estudiar la noche de antes a ver si hay suerte. ¡Pero es que la aspiración era quedar cuartos, no en cabeza! Así, ¿dónde vamos? Eso sí, ya se encargaron de buzonear un bonito folleto con un espléndido foto del AVE, aunque sean incapaces de modernizar un tren renqueante y de reabrir el túnel de Canfranc, (luego se les hace el culo gaseosa hablando del Vignemale). Como lacónicamente dijo un locutor radiofónico, parece que el COI tampoco se ha creído lo del AVE a Jaca.

Y encima hemos tenido que pagar al COI más de 20 millones de pesetas para que nos den la patada, otra millonada a un gestor que ni se ha leído las bases de la convocatoria que impiden hacer las ceremonias de apertura y cierre en otra ciudad que no sea la organizadora, y la morterada que nos cuestan los viajes, dietas, comilonas, agasajos y demás zarandajas de la pesadilla olímpica.

Tanto que hablan nuestros políticos de atraer al turismo de calidad, ¿por qué no dedicamos el dinero olímpico a potenciar otro tipo de turismo, complementario del existente, y que funciona todo el año? Resulta que tenemos en nuestra zona una etiqueta de calidad, la de PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD de la UNESCO para el Camino de Santiago, que muchos pueblos darían lo que fuera por conseguirla, y que aquí se desperdicia. Podríamos aprender del leridano valle de Boí, recientemente galardonado con este privilegio, donde por todos los lados lucen con orgullo esta distinción, no sólo en las iglesias seis protegidas (por cierto, ¡visitables todos los días del año!), sino en los establecimientos turísticos y en los productos del valle. Aquí tenemos ese sello de calidad, que incluye no sólo a la Ruta Jacobea propiamente dicha sino a los monumentos y pueblos asociados a él, y lo desaprovechamos. Ensalcemos con ese dinero malgastado lo bueno que tienen nuestros pueblos y valles, para crear en ellos empleo de calidad, y dejémonos ya de veleidades faraónicas de tiempos pasados y de creernos que Jaca es el ombligo del mundo.

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