La sequía se extiende a toda la cuenca del Ebro

2005100303 sequía.jpg

Toda la cuenca del Ebro se ve azotada este año por la sequía. Si en 2005 fue la provincia de Huesca la máxima afectada, ahora la sequía se extiende a todo el territorio de la cuenca del Ebro. Las reservas se encuentran por debajo del nivel del año pasado, en el que se declaró el estado de sequía. Dato que se aportaba en la reunión de la Comisión de Seguimiento de la Sequía en la Cuenca del Ebro.

El Canal de Aragón y Cataluña es el sistema más perjudicado por el descenso de las reservas y por las escasas precipitaciones, situándose en estado de emergencia. La Confederación Hidrográfica del Ebro estudia el desembalse de Canelles para aportar caudales hídricos al Canal. Riegos del Alto Aragón también puede llegar a tener problemas en esta campaña de verano y muchos núcleos del Pirineo pueden sufrir la falta de agua en los próximos meses.

La situación más complicada se plantea en el sistema del Canal de Aragón y Cataluña que es la primera zona en entrar en emergencia. Actualmente, Barasona, en el río Ésera, se encuentra con un volumen de 49,912 hm3, por debajo de los 69 hm3 del pasado año y de la media de los últimos cinco años que se sitúa en 77 hm3. Por su parte los embalse de regulación del Noguera Ribagorzana (Baserca, Canelles, Cavallers, Escales, Llauset y Santa Ana) suman 337,863 hm3, muy por debajo de la media de los últimos cinco años que es de 812,509 hm3.

El aumento de las temperaturas, la ausencia de precipitaciones o precipitaciones por debajo de la media desde el pasado mes de abril y el adelanto del deshielo han llevado a la disminución de los caudales circulantes en los afluentes, sobre todo en la margen izquierda del Ebro.

Entre los ríos no regulados se encuentran en emergencia por su bajo caudal ,según los indicadores, las cuencas del Segre; Ésera y Noguera Ribagorzana; Aragón y Arbas; Iratí, Arga y Ega y las cuencas del Zadorra e Inglares.

Ante esta situación y como medida complementaria, esta campaña de verano el embalse de Itoiz volverá a aportar caudales con fines medioambientales a los ríos Iratí, Aragón y Ebro, como ya ocurrió el año pasado, a través de los desembalses previstos en su programa de puesta en carga vigente.

La Comisión ha tenido también conocimiento de las medidas extraordinarias que se han propuesto para las subcuencas del Ésera y Noguera Ribagorzana y Cinca y Gállego. En el primer caso, la Comisión Extraordinaria de Desembalse comenzó ayer a estudiar la propuesta de desembalsar Canelles por debajo de su cota mínima hidroeléctrica.

Por su parte, en el caso del Cinca y Gállego se propuso que la Comisaría de Aguas de la Confederación del Ebro prohíba los riegos a aquellas comunidades que posean menos derechos concesionales que las que son tradicionales en el Bajo Gállego y en el sistema de Riegos del Alto Aragón.

En la Cuenca del Ebro sigue vigente el Real Decreto de medidas excepcionales para la gestión de recursos hídricos y para corregir los efectos de la sequía. Por ello, cualquier medida que afectase a los derechos concesionales en vigor debe ser aprobada por la Comisión Permanente de Sequía. Ésta la forman representantes de los usuarios y las Comunidades Autónomas de la Cuenca y la Administración General del Estado.

La Cuenca del Ebro se encuentra al 61,9% de la capacidad total de embalse con 4023 hm3. Esta situación la aleja de las reservas existentes en la misma semana de 2005, cuando se decretó la sequía, que alcanzaba los 4428 hm3, el 68,1% del total. Además, las reservas se sitúan en el nivel más bajo de los últimos cinco años en los que la media llegaba a 5118 hm3.

Sistemas

Además de la emergencia que se detecta en el Canal de Aragón y Cataluña, ya en situación de alerta se encuentran Riegos del Alto Aragón, el Canal de Urgel y el Noguera Pallaresa.

En el grupo en prealerta se encuentran los Regadíos de Bardenas, eje del Ebro, Riegos del Najerilla, Regadíos del Iregua, el eje del Jalón, eje del Aguas Vivas, Regadíos Civán-Caspe (en la Cuenca del Guadalope), Bajo Ebro y el eje del Zadorra.

Con esta situación de reservas y respetando los usos prioritarios de agua, no se prevén problemas en los abastecimientos de los principales núcleos de la Cuenca. De todas formas si pueden aparecer dificultades en pequeños núcleos pirenaicos que se abastecen de manantiales y aguas subterráneas.

Comentarios