Cartas al Director: A diferencia con el franquismo los caciques ya no eligen a los alcaldes de Huesca pero los controlan

Izquierda Unida

Nos encontramos ante una maniobra perfectamente planificada para poner a las instituciones entre la espalda y la pared. Una operación de imagen en la que el equipo de gobierno del Ayuntamiento va a rebufo.

En el fondo ante lo que nos encontramos es ante una operación urbanística. Porta no tiene ninguna intención de mantener la industria a medio plazo.

Desde IU consideramos que lo que busca el ex consejero es obtener del alcalde de Huesca la continuación provisional de la actividad para poder participar en las millonarias indemnizaciones por bienes ajenos al suelo. Hasta el momento no ha demostrado otra cosa. Trata de obtener una licencia de actividad de la que en este momento existen dudas razonables de que nunca haya existido.

En esta operación está utilizando a 23 trabajadores como rehenes y lanzándolos contra las instituciones.

José Porta una vez obtenga los beneficios de la operación urbanística encontrará argumentos para cerrar de forma definitiva la factoría. ¿Ya hemos olvidado el caso Albajar?, ¿Cuánto dinero obtuvo de las instituciones utilizando a unos trabajadores a los que no tuvo reparo en dejar en la estacada?.

Contrasta la actitud de la empresa con la de la otra harinera que en estos momentos ya ha iniciado la construcción de la nueva planta de producción. Si Porta tiene intención de permanecer en Huesca ¿Por qué no ha iniciado también las obras?.

Es aún más incalificable el comportamiento de Porta cuando ha obtenido de las instituciones una oferta de suelo público. Atención que no han recibido otras empresas de Huesca que lo necesitaban para ampliar su producción y plantilla en la ciudad. Tampoco lo han obtenido empresarios que mostraban su intención de establecerse en Huesca con una oferta de puestos de trabajo muy superior a los de Harinas Porta. Es un agravio comparativo con el resto de empresarios de dentro y fuera de la ciudad.

Fernando Elboj anuncia ahora modificaciones en el PGOU. Manifestaciones que, para nuestra sorpresa, son seguidas de forma entusiasta por algunas fuerzas de la oposición. Pedimos calma y prudencia; no se pueden realizar movimientos estratégicos de este calado sin aclarar que es lo qué está pasando. No se puede andar subiendo y bajando edificabilidad al ritmo de las declaraciones de uno de los interesados en el asunto.

Por otro lado hay que estudiar con detenimiento las consecuencias jurídicas y económicas que pueden tener este tipo de decisiones para la ciudad de Huesca en un futuro.

Desde Izquierda Unida nos mantenemos en que sólo la expropiación y la gestión directa por parte del Ayuntamiento garantizan la operación urbanística, la continuación de la producción y el mantenimiento de los puestos de trabajo en Huesca. Sólo se debe pagar a Porta en el momento de presentar las certificaciones de obra de su nueva factoría en las proximidades de la ciudad.

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