Fernando Lafuente, portavoz del PAR anima al grupo de gobierno a replantear "Animahu"

Fernando Lafuente, portavoz del Partido Aragonés en el Ayuntamiento de Huesca, ha expresado su “satisfacción muy matizada por el cambio de criterio del grupo de gobierno que ahora reconoce la conveniencia de celebrar el Festival del circo y animación ‘Animahu’ en fechas diferentes a las fiestas de San Lorenzo, extenderlo o cambiarlo. Desde el PAR dijimos que esa coincidencia no era positiva ni para las fiestas, ni para el festival y se nos da la razón. Si la edición de 2006 se celebra en San Lorenzo únicamente como lanzamiento, podríamos llegar a aceptarlo, aunque también debemos señalar aspectos negativos en este mismo año y otras cuestiones pendientes”.

“Aún con ello -añade-, resulta curioso que hayamos sido los únicos en reaccionar a lo que consideramos un error que solapa dos citas con sus propias características diferentes y hemos recibido críticas por estar supuestamente contra de la renovación del San Lorenzo o contra el propio festival. Es justo al revés: queremos lo mejor para ambos acontecimientos El tiempo ha acabado por situar la cuestión en su justa medida y la perspectiva ya es diferente. Hay rectificación y debe reconocerse así”.

En consecuencia, el portavoz del PAR ha querido “animar al grupo de gobierno a seguir replanteando ‘Animahu’ pero con ideas claras. Por ejemplo, se ha aludido a la segunda quincena de agosto como calendario exclusivo para el festival, con la intención de mantener la actividad en Huesca y la oferta al visitante en fechas habitualmente vacías en la ciudad. Podemos estar de acuerdo. Ahora bien, resulta que esa previsión no figura en absoluto en el documento y plan técnico de ‘Animahu’ donde sólo se habla de San Lorenzo y, en el futuro, de la primera semana de agosto. Si aprueban una propuesta y a los pocos días improvisan una variación tan importante, se generan dudas. A la vez, compatibilizar las dos opciones, es decir, realizar un festival que se prolongue durante un mes entero parece de entrada muy complicado para que esa convocatoria se consolide y gane personalidad y atractivo, que es lo que nosotros también queremos. Por tanto, habrá que hablar de todo esto y resolverlo con diálogo pero mientras se aclaran las ideas, nos vamos a encontrar con una nueva Corporación tras las elecciones. Quizá sea adecuado esperar al próximo mandato en vez de lanzar anuncios o planteamientos sin concreción viable en este momento, porque el convenio vence el 31 de diciembre”.

En cuanto a los “aspectos negativos” antes indicados, Lafuente ha explicado que “como ya dijimos desde el principio, ‘Animahu’ puede ser una buena idea. Sin embargo y sin duda, la previsión de este año es decepcionante y ha venido además a demostrar que, como señaló el PAR, se iba a producir un solapamiento y sustitución de actos. En el primer aspecto, se ha publicitado la presencia de quince grupos de animación pero si separamos lo que ya era habitual en las fiestas en cuanto al programa infantil o de la banda de música, no son sino media docena con tres espectáculos de escenario y unos recorridos. No sé si puede incluirse a ‘Gorgorito’ o unas piezas circenses de la banda como novedad del festival. Ello cuestiona en buena parte el ‘valor añadido’ que han tratado de justificar. Porque, además, si repasamos el programa de fiestas de 2005 y el programa de 2006, veremos que ha habido cierta disminución en los pasacalles festivos organizados por el Ayuntamiento. Excluyendo las ‘charangadas’ y los itinerarios de la banda de música que se mantienen, el año pasado participaron en ese tipo de recorridos cinco grupos folclóricos o ‘de calle’ y este año sólo dos o tres, y los demás serán de ‘Animahu’. Hubo veinticinco pasacalles de esos grupos y este año siete pasacalles más ocho actuaciones fijas, porque el resto corresponderá a ‘Animahu’. O sea, no se añade sino que se reemplaza”.

“En cualquier caso -afirma Lafuente-, seguro que esas actuaciones de circo contarán con aceptación y seguimiento de los oscenses y visitantes, porque las fiestas lo propiciarán, y me alegraré mucho por ello. Pero tanto el festival como el San Lorenzo merecen su espacio y su enfoque. Si comenzamos a redefinir mejor el festival, también hay que ocuparse de potenciar de verdad las fiestas, porque es una cuestión pendiente y demandada. Una vez aceptado que el modelo festivo no puede alterarse sin más con iniciativas como ésta, hay que respetar la esencia del 9 al 15 y claro que se pueden programar actos de corte cultural y más animación callejera, pero integrados realmente en el programa y el carácter de la fiesta. Por otro lado, las tradiciones, las peñas, el blanco y verde, lo nuestro, la participación de todos los oscenses de todas las edades, los espectáculos abiertos es lo que ha llevado a distinguir el San Lorenzo y ser reconocido por su interés turístico. Es vez de dispersar con programaciones paralelas o ajenas, se tiene que fortalecer, ampliar y renovar, y no se está haciendo. Es una labor que nos incumbe a todos y un debate aplazado desde hace más de una década”.

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