Cartas al director : Harinera Porta

Partido Popular de Huesca

Quince meses después de la explosión, las decisiones que adopte el Ayuntamiento sobre el futuro de Harinas Porta habrían de tener en consideración dos aspectos. En primer lugar, su carácter político. Los grupos municipales, por definición, se deben a una representación política de sus vecinos, y no pueden asumir la interpretación pericial de la ley. En segundo lugar, hay que considerar precisamente los aspectos administrativos de la decisión, siempre a partir de los informes técnicos preceptivos.

Sobre el primer aspecto, la decisión política, el Partido Popular se ha mantenido en una posición coherente desde el inicio de la crisis. Desde un primer momento, el Partido Popular mantuvo que la reapertura de la factoría sólo podía darse si se cumplían determinadas condiciones sine quae non. La harinera sólo podría reabrir si, previa y documentalmente, se establecían los plazos para su traslado. Por otro lado, se exigía el mantenimiento íntegro de los puestos de trabajo. Estas condiciones no se han cumplido. En el apartado de las lecturas políticas, el Partido Popular considera, además, que el gobierno municipal ha desoído reiterada y deliberadamente la opinión de los vecinos, que no fueron recibidos ni escuchados en ningún momento del proceso.

En cuanto a los criterios técnicos, el Partido Popular sostiene que, en los últimos meses, el cúmulo de informes no ha permitido aclarar suficientemente los aspectos legales de la reapertura. La asistencia externa contratada por el gobierno municipal ha dilatado innecesariamente los tiempos políticos, con la circunstancia añadida de que sus contenidos son interpretables. A juicio del Partido Popular, el único informe concluyente fue redactado por el arquitecto municipal, y en él se señala que las obras llevadas a cabo por la empresa carecían de licencia. Tanto los técnicos municipales como las asesorías contratadas han hecho hincapié en que la cuestión de la reapertura era, en cualquier caso, una decisión de carácter político.

No obstante, en su propia interpretación de los informes, el Partido Popular entiende que las obras realizadas en la factoría constituyen una mejora objetiva en su capacidad de producción, un aspecto expresamente rechazado en las instrucciones legales.

El Partido Popular, además, quiere recordar que sigue sub iudice la causa última de la crisis, esto es, la explosión que se produjo el 14 de abril de 2005. El pronunciamiento judicial tendrá en su día evidentes consecuencias sociales. Si la explosión se produjo azarosamente, el peligro persistiría; si la empresa argumenta que se han producido mejoras para eliminar ese riesgo, se reconoce implícitamente que se han incumplido los requisitos de la ley.

El Partido Popular, en suma, entiende que no se definen plazos para la reubicación de la factoría, no se ha mantenido la plantilla original, no se ha tomado en consideración la opinión de los vecinos ni hay un criterio técnico definitivo sobre la seguridad de la factoría. En consecuencia, el grupo municipal del Partido Popular ha votado en contra de la reapertura.

Por último, el Partido Popular quiere subrayar que Elboj ha mantenido a la oposición, que representa legítimamente a la ciudadanía oscense, en un estado de deliberada desinformación, y que sólo ha sido convocada para diluir la responsabilidad política que, de ahora en adelante, corresponde exclusivamente al propio alcalde.

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