El Juzgado confirma el cierre de una de las tres líneas de producción de Magdalenas Heras en Monzón

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Huesca ha acordado el cese de la actividad en la tercera y última línea de producción de Magdalenas Heras, ya que no dispone de ningún tipo de licencia. A su vez, ofrece una oportunidad de legalización a la empresa de sus dos primeras líneas productivas. El mismo Juzgado ya se pronunció en marzo sobre la conocida como fábrica vieja sita en la Carretera de Binaced y C/ Transversal, confirmando el decreto de cierre cautelar dictado por el Ayuntamiento. Esta Sentencia se encuentra recurrida por la empresa ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

Ante esta última sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 1 de Huesca, la empresa puede recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón en el plazo de quince días hábiles. Al ser el mes de agosto inhábil finalizaría el 20 de septiembre, y si no lo hiciese, la sentencia sería firme y el Ayuntamiento, como es su intención, ejecutaría el cierre de la tercera línea de producción de la fábrica. Además le requerirá que acredite el cumplimiento de las medidas de seguridad y que reúne las condiciones necesarias para que no se produzcan niveles de contaminación acústica en las dos primeras líneas de producción.

 

El Juez ha optado por ofrecer un nuevo plazo –inferior a seis meses - a la empresa en estas dos primeras líneas de producción para que justifique ante el Ayuntamiento que “reúne las condiciones necesarias para que no se produzcan niveles de contaminación acústica no permitidos así como la subsanación de cualquier otra anomalía que se considere necesaria para garantizar la idoneidad de la instalación.”

De esta forma, el Ayuntamiento deberá requerir a la empresa para que acredite que puede evitar el ruido que produce su actividad. En caso contrario, se confirmaría el cierre cautelar también para estas dos primeras líneas de producción.

Hay que recordar que durante la sustanciación del juicio, el Ayuntamiento ha llevado a cabo mediciones de ruido que incumplían los límites permitidos, hecho que fue puesto oportunamente en conocimiento del juzgado. Y que como consecuencia de las molestias generadas en estos últimos quince años, varios vecinos del barrio de La Carrasca demandaron al Ayuntamiento por inactividad ante la situación creada, lo que le costó una sentencia condenatoria a la corporación y la obligación de resarcir económicamente a los demandantes.

Asimismo, el Juzgado afirma respecto a la zona verde del barrio que debía ejecutar la empresa y ceder su uso a los vecinos “Entre las anomalías a subsanar, se incluye la realización de la zona ajardinada que, al venir incluida en el proyecto de la licencia de obras, merece la consideración de medida correctora”. Así, la empresa deberá ejecutar y ceder la misma para el uso de todo el vecindario.

El proceso se inició en junio de 2004, tras varios meses de negociación, para intentar hacer cumplir con la construcción de una zona verde y adaptar las instalaciones a la normativa vigente en materia de actividades molestas. El ayuntamiento firmaba dos decretos el día 10 de noviembre por los que decidían el cierre cautelar hasta legalizar la situación. En ese momento, el Juzgado dejó sin efecto estos decretos hasta que resolviera sobre el recurso presentado por el Quiteriano.

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